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Hombre permaneció más de 70 días en terapia intensiva; recibió el alta en Quito

Imagen referencial. El paciente ingresó caminando al Hospital Quito Sur, del Seguro Social, en donde se atiende solo casos de covid-19. Foto: Archivo EL COMERCIO

Imagen referencial. El paciente ingresó caminando al Hospital Quito Sur, del Seguro Social, en donde se atiende solo casos de covid-19. Foto: Archivo EL COMERCIO

Imagen referencial. El paciente ingresó caminando al Hospital Quito Sur, del Seguro Social, en donde se atiende solo casos de covid-19. Foto: Archivo EL COMERCIO

A pocos días de finalizar abril, el quiteño Raúl Muñoz, de 50 años, ingresó caminando al Hospital Quito Sur, del Seguro Social, en donde se atiende solo casos de covid-19. Lo hizo porque sintió malestar en la garganta; su temperatura era normal. Los médicos lo revisaron; le hicieron la prueba y dio positivo para la nueva cepa de coronavirus.

Pese a que no se sentía mal, los facultativos determinaron que debía ser hospitalizado, ya que presentaba neumonía. Esta decisión fue acertada, ya que dos días después tuvo una falla respiratoria que le llevó a ser internado en la unidad de cuidados intensivos (UCI).

En ese espacio permaneció 70 días, durante los cuales los médicos hicieron una serie de procedimientos para mejorar su condición de salud.

“Ha sido un proceso duro porque no he podido saber nada de mi familia; sentía mucha incertidumbre sobre lo que podría pasar en el futuro”, comenta. Le asustaba, por ejemplo, tener alguna secuela o daño en sus órganos, ya que no quería ser una “carga para sus parientes”.

“Me sentía encerrado en una cárcel: una cama de hospital de dos metros, en donde tenía que desayunar, almorzar, ser aseado por enfermeras. Fue muy complicado”.

Sin embargo, superó esos pensamientos negativos y decidió ayudar en su recuperación. Raúl cuenta que empezó a fortalecerse mental y corporalmente. Se alimentó bien y siguió al pie de la letra todos los ejercicios de rehabilitación. “En mi cabeza solo estaba la frase: debo salir adelante”.

Al pasar varios días en cuidados intensivos, un paciente requiere de rehabilitación para recuperar su actividad normal. Lo señala Hugo Espejo, subdirector de medicina crítica del IESS Quito Sur. “Hubo dos semanas difíciles. Estuvo intubado y con un aparato adicional para respirar. En una cirugía tuvo muchas complicaciones, por lo que pensamos que se quedaría conectado a la máquina ventilatoria”.

Para su sorpresa, Raúl fue mejorando, es decir, empezó a dejar el oxígeno y la ventilación mecánica. “Después de estar en la cama UCI, los internos enfrentan la llamada neuropatía del paciente crítico, es decir, deben aprender a realizar varias cosas por sí mismos otra vez. Él ya se alimenta por su cuenta y también ya empieza a caminar con ayuda. Adicionalmente, debe realizar terapias respiratorias. La parte neurológica está intacta”.

Para Ana Belén Veintimilla, coordinadora de cuidados intensivos de esta casa de salud, este tipo de casos llenan de alegría a quienes batallan a diario contra el virus. “Todos los pacientes nos han dado muchas lecciones, como Raúl, quien estuvo 70 días en terapia intensiva. Ha vivido momentos en los que pensábamos que no iba a responder. Pero nunca bajamos los brazos”.

Cuando este hombre abrió los ojos fue una alegría para toda el servicio de salud, dicen los profesionales. Una felicidad similar sintieron sus familiares, contó su hijo Kevin. “Solo queremos verlo y abrazarlo con todas nuestras fuerzas”.

La semana que termina este domingo 20 de julio del 2020, Raúl Muñoz recibió el alta, sin embargo dejó un mensaje para la ciudadanía de la capital: “Lo que viví fue algo trágico; no me gustaría que nadie pase por algo similar. Esto no es un chiste; es una realidad. No salga, quédese en casa. Seamos respetuosos con nosotros, nuestras familias y el resto de pobladores”.

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