La equidad en el Gabinete de Gobierno aún es lejana
12 715 procesos judiciales por objetos ilícitos en c…
32 intentos de suicidio en el Chiche en lo que va del 2022
Desabastecimiento causa retrasos en instalación de m…
La vía Cuenca – Molleturo se reabrirá desde el…
Policía dice que hay un ‘ligero incrementoR…
Así serán los horarios de contraflujos desde el 16 d…
11 personas heridas y una fallecida por siniestros d…

¿En qué quedó el examen Ser Bachiller, tras el covid-19?

El Ministerio de Educación determinará cómo se va a evaluar y calificar el examen de grado y la Senescyt se encargará del funcionamiento del proceso de postulación para cupos en institutos y universidades.

El Ministerio de Educación determinará cómo se va a evaluar y calificar el examen de grado y la Senescyt se encargará del funcionamiento del proceso de postulación para cupos en institutos y universidades.

El Ministerio de Educación determinará cómo se va a evaluar y calificar el examen de grado y la Senescyt se encargará del funcionamiento del proceso de postulación para cupos en institutos y universidades. Foto: Archivo EL COMERCIO

Antes de las medidas de restricción y distanciamiento social dispuestas por el COE Nacional, desde el 13 de marzo, había iniciado el primer período de admisión universitaria del 2020. Los aspirantes a un cupo postularon por las carreras de su interés entre el 13 y 15 de marzo. Desde el 18 de ese mes se debía desarrollar la primera fase de aceptación de cupos, por parte de los postulantes a los que el sistema les tenía que asignar uno. Pero ese proceso se detuvo por la emergencia sanitaria, que provocó el covid-19.

Tras la declaratoria de la emergencia en el país, el secretario de Educación Superior, Agustín Albán, dijo el jueves 19 de marzo, que hasta esa fecha se habían asignado el 60% de cupos disponibles, pero que no se comunicaría a los beneficiarios para evitar que salgan de casa en busca de Internet, para acceder al sistema de admisión.

Albán dijo que cuando se normalice todo y el Gobierno dicte medidas pertinentes se activará el proceso de inmediato. Desde entonces han pasado tres semanas, el número de contagios en el país es de 4 450 y las medidas restrictivas para detener la propagación del covid-19 se han intensificado. Él pasó a presidir el COE Pichincha.

EL COMERCIO

Mientras tanto los postulantes esperan saber si consiguieron un cupo para alguna universidad o instituto públicos. Entre ellos está Mateo Valarezo, de 19 años. El joven se graduó en el 2019 y no pudo entrar a la universidad con la nota que obtuvo en el Ser Bachiller. Por eso decidió rendir un nuevo examen y postuló en el último proceso a cuatro carreras relacionadas con la salud: obstetricia, enfermería, anestesiología y radiología.

EL COMERCIO

Mientras espera a que el proceso de admisión se retome, Mateo trabaja como cajero en un supermercado de Quito, en medio de la emergencia sanitaria.

El martes 7 de abril del 2020, él y otros jóvenes que postularon en marzo pasado recibieron un correo por parte de la Senescyt. Contenía una encuesta para saber si al joven le es posible continuar con el proceso de admisión desde casa, sin tener que salir.

En la encuesta, cuyo acceso se convocó por las redes sociales de la Senescyt, se pregunta si el aspirante tiene acceso a Internet y desde qué medio (computadora, tablet o dispositivo móvil).

Albán dijo el jueves 19 de marzo que los calendarios académicos ayudaron para que no exista un retraso tan marcado en las universidades. “En la Costa estaban terminando periodos académicos y en la Sierra, en programación académica, muchas universidades no estaban en clases”, dijo.

En este último régimen –dijo el titular de la Senescyt– se podrían iniciar las clases hasta mayo, sin retrasos. El 96% de los procesos en el sistema de educación superior –señaló– se pueden hacer en de forma virtual, incluidas las clases.

En la Universidad Central del Ecuador (UCE) estaban a dos días de reiniciar actividades. El proceso de matrículas debía empezar el 16 de marzo y las clases, el 6 de abril. María Augusta Espín, vicerrectora de la UCE, dijo que trabajan en establecer un nuevo calendario.

Asimismo señaló que, tras suspenderse el proceso de admisión, la universidad todavía no cuenta con los datos sobre el número de estudiantes que ingresarán por primera vez al curso de nivelación.

Además, antes de la crisis sanitaria, se anunció que ya no se aplicará en el país el examen Ser Bachiller a los chicos que se gradúen de bachilleres este año. Pero eso no significa que se dejará de evaluar a los estudiantes para que puedan salir del colegio y, posteriormente, entrar a la universidad. El subsecretario general de Educación Superior, Aldo Maino, aclaró que habrá una diferenciación de la evaluación para cada uno de los objetivos de los jóvenes.

En el último Ser Bachiller, que se rindió en enero del 2020 en el régimen Costa, se supo de la filtración de uno de los modelos de la prueba. Desde entonces –dijo Maino– se hicieron evaluaciones y se concluyó que era necesario tener una diferenciación entre examen de grado y de acceso a la educación superior pública.

El Ministerio de Educación determinará cómo se va a evaluar y calificar el examen de grado y la Senescyt se encargará del funcionamiento del proceso de postulación para cupos en institutos y universidades. Ante dudas desde esos centros públicos del país, Maino aclaró que la eliminación del anterior modelo de evaluación no implica que las instituciones deban generar sus propios exámenes. “Senescyt va a seguir administrando la postulación”.

Lo ideal para la nueva evaluación –explicó el Subsecretario– sería llegar a dos pruebas: un examen de grado y uno de acceso a la universidad. “Estamos trabajando la operatividad, los detalles. Lo vamos a poder anunciar más adelante, estamos construyéndolo para mejorarlo”.

En el proceso hay dos aspectos fundamentales que las instituciones a cargo trabajan, dijo Maino. Lo primero es la pertinencia: que lo que se pregunte en el examen esté de acuerdo con la realidad de lo que se aprende en los colegios y con lo que se espera en la educación superior. Lo segundo es la seguridad de la prueba y su transparencia.

¿Cómo se hará la diferenciación? todavía no está establecido, señaló Maino. “Estamos determinando cuánto vamos a poder diferenciarlas o no. Puede ser que tengamos que ir de manera escalonada: en la siguiente prueba hacemos una diferenciación menor y luego una mayor hasta llegar a dos exámenes completamente diferentes. Eso sería lo ideal, sin embargo no tengo un anuncio oficial para decirle esto es exactamente lo que vamos a hacer porque estamos todavía trabajando, pero la palabra clave es diferenciación”.

Los cambios regirán para los estudiantes que estén en el ciclo Sierra y que culminarán el año escolar en junio, de acuerdo con el cronograma. “Todavía no hay una fecha exacta para la aplicación de la prueba. Va a depender del término del curso”, precisó el subsecretario de la Senescyt.