6 de octubre de 2020 16:26

Las rutinas facilitan la convivencia con adultos mayores que tienen alzhéimer

El alzhéimer es una enfermedad degenerativa que afecta el cerebro

El alzhéimer es una enfermedad degenerativa que afecta el cerebro. Foto: Archivo / EL COMERCIO

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Paola Gavilanes

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Llegó el covid-19 al país e inmediatamente decenas de negocios cerraron sus puertas para frenar los contagios. A esa estrategia recurrieron los propietarios de gimnasios y de restaurantes, pero también de los centros dedicados al cuidado del adulto mayor con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

Estos últimos dejaron de operar desde que arrancó la emergencia sanitaria –a mediados de marzo del 2020- para precautelar su vida, pues forman parte de los grupos más vulnerables. Tienen un mayor riesgo de enfermarse gravemente al contraer el nuevo coronavirus.

La mayoría de esas personas pasan ahora dentro de casa junto a sus familiares o acompañadas por especialistas como psicólogas o enfermeras.

Cumpliendo con todas las medidas de bioseguridad para reducir al máximo el riesgo de contagio por covid-19, esta última alternativa brinda un respiro al familiar: hija, hija, nietos, hermanos. La sobrecarga de trabajo y de responsabilidades aumenta el riesgo de padecer episodios de ansiedad y de depresión, y un cuidador agobiado puede proceder de mala manera con el adulto mayor, que a su vez puede responder con agresividad.

¿Cómo hacer que la convivencia sea llevadera?

Amparo Portilla, psicoterapeuta Gestalt, sugiere establecer rutinas, así como en los centros de cuidado. Allí planifican actividades para estimular sus capacidades cognitivas. Esas le brindan sensación de estabilidad y de seguridad al adulto mayor con alzheimer leve o moderado.

Sin embargo, apunta la especialista, el cuidador puede ceder de vez en cuando. Por ejemplo: cuando el adulto mayor quiera dormir un poco más.

Si las funciones cognitivas se lo permiten, también es opción asistir a los encuentros virtuales, estrategia a las que han recurrido esos centros de cuidado para mantener el contacto con sus pacientes. Mientras la persona de la tercera edad fija su mirada en la pantalla del computador, el cuidador puede seguir con sus labores.

Pero, independientemente de las actividades que seleccione, la clave está en ejecutarlas con amor y paciencia. Los adultos mayores sienten que son importantes y útiles, y se relajan.

Establezca actividades que lo alegren

Puede recurrir a la música o una revisión de los álbumes de fotos, evitando que se concentre en las instantáneas que le produzcan tristeza. Otra alternativa es invitarlos a armar pequeños rompecabezas o a descubrir una determinada fruta o vegetal con solo sentir su textura.

Además de alegrarlos, actividades como doblar la ropa o lavar los platos, estimulan sus capacidades cognitivas. Permítale que ejecute la actividad a su ritmo, evite presionarlo.

¿Qué tiempo hay que dedicarles?

No existe un tiempo determinado. Todo dependerá del tiempo del que disponga el cuidador. Sin embargo, es importante dedicarle tiempo de calidad. Pueden ser dos horas o 20 minutos. La clave para evitar episodios de tristeza o de ansiedad es que sientan el cariño de la familia. El olvido, asegura Portilla, deteriora sus capacidades cognitivas.

Sobre el cuidador

Para que la convivencia sea llevadera es necesario que todos los familiares se comprometan con el cuidado del adulto mayor, pues cuando la responsabilidad recae solo sobre una persona es posible que esta se sature. Cuando el cuidador está agobiado tiene problemas para conciliar el sueño y se irrita con facilidad.

Lo ideal, apunta la psicóloga y docente de la UDLA Grace Valdivieso, es que entre todos los familiares se repartan las responsabilidades, así una de esas personas se dedique únicamente al cuidado de su hogar. Es importante entender que ella también tenía una rutina y que requiere de tiempo para disfrutar de su pareja o hijos.

Para aliviar esa tensión, Portilla sugiere recurrir al acompañamiento de profesionales. Ella, por ejemplo, visita a sus pacientes por 1 o 2 horas. “Es bastante refrescante para el paciente. Además, yo puedo responderle 10 veces a la misma pregunta sin ningún problema. En este momento se le sugiere al cuidador salir de la casa o encerrarse en su cuarto para escuchar música o solo para desconectarse”.

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