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La pubertad de algunas niñas se inicia a los 8 años

La pubertad de las niñas comenzaba entre 11 y 13 años. Ese rango de edad ya no es una regla. Al consultorio de la psicóloga clínica Susana Rendón, en el centro de adolescentes de Aprofe, cada vez llegan más casos de niñas de entre 8 y 10 años que experimentan un cambio.

Aunque aún cursa la escuela, el aumento de sus pechos y la primera menstruación son señales del inicio de la madurez sexual. “Son casos de pubertad precoz, con cambios corporales acelerados. Niñas de 8, 9 ó 10 años que ya menstrúan cuando la edad base es 12 años. Es una evolución muy acelerada”, explica.

Según estudios realizados en Estados Unidos y Europa, en el último siglo la edad de la primera menstruación se adelantó.

A principios del siglo XX, la primera menstruación se iniciaba entre los 17 y 18 años.

Hasta hace poco, la edad promedio era 12 años y cada vez hay más casos de 8 a 10 años.

La aparición se adelanta cada década entre tres y cuatro meses.

El ginecólogo Hugo Toral dice que entre el 2 y el 3% de niñas presentan una pubertad precoz, según estadísticas mundiales. La aparición del botón mamario, la acumulación de grasa en las caderas y el vello púbico y el ensanchamiento de las caderas son algunos de los indicadores físicos.

Pero en su interior también hay transformaciones. “Los cambios físicos son consecuencia de las hormonas sexuales a temprana edad, en el caso de las niñas los estrógenos y la progesterona”.

Las causas de este crecimiento acelerado son diversas. Van desde la transmisión genética (cuando en la familia se presentan varios casos similares), hasta la ingesta de productos o alimentos que contienen hormonas.

La endocrinóloga Susana Parra aconseja a los padres profundizar en las causas de la pubertad precoz, por medio de estudios hormonales, radiológicos, tomografías, resonancias, etc. “Hay que descartar tumores y otros padecimientos como el hipotiroidismo, problemas de las glándulas suprarrenales o tumores a nivel de ovarios”, señala.

Aunque no hay estudios establecidos, la gíneco-obstetra Margarita Ontano asegura que cada vez toma más fuerza la teoría relacionada con el consumo de hormonas en la alimentación diaria.

“Es una realidad que toma más fuerza en América Latina”. Según Ontaro, uno de los alimentos que más consumen los niños es la carne de pollo. “En cuatro semanas un pollo alcanza ocho libras gracias a hormonas y balanceado. Algo similar sucede con el ganado para que dé leche, carne y esto está influyendo en el desarrollo, no solo de niñas, también de niños”.

Con el inicio de la fase de madurez sexual, las niñas experimentan una atracción al sexo opuesto. A esto se suma la carga sexual que reciben a diario de los medios audiovisuales. La publicidad y los programas de TV tienen grandes cargas de erotismo, lo que puede inducir a las púberes a relaciones no aprobadas sexualmente.

Ontano opina que hacen falta guías de educación sexual desde las escuelas. También falta el apoyo de los padres. “No solo hay que enseñar la parte fisiológica, también la parte psicológica de las chicas en esta etapa”.

La especialista trabaja en el Centro de Adolescentes de la maternidad Matilde Hidalgo de Prócel, en el Guasmo de Guayaquil. En su consultorio atiende a diario casos de niñas y adolescentes con embarazos prematuros. “Hay niñas de 10 años que están embarazadas y otras que a los 12 años ya van por su segundo embarazo”.

A los 10 años se corre el riesgo de que las niñas tengan partos prematuros, por cesárea.

Esto se ocasiona porque el útero no está preparado. Incluso el bebé puede tener problemas de bajo peso.

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