3 de marzo de 2021 07:08

Esta es la historia de Nallely, profesora que se adaptó su auto para dar clases a alumnos en pandemia

Nallely con su nueva camioneta, adaptada especialmente para sus alumnos. Foto: https://mexico.nissannews.com/

Nallely con su nueva camioneta, adaptada especialmente para sus alumnos. Foto: https://mexico.nissannews.com/

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Redacción Elcomercio.com

Nallely Esparza Flores es una maestra de educación especial que reside en Aguas Calientes, México. Con la llegada de la pandemia de covid-19, a la profesora le surgió una preocupación legítima.

"Estaba preocupada porque yo no sabía cómo iban realmente los niños en su aprendizaje. Si para un niño -entre comillas- regular es difícil esta educación a distancia, para aquellos niños que presentan barreras en el aprendizaje es todavía el doble", aseguró Nallely a CNN en Español

En el municipio de Calvillo, donde reside la profesora, muchos niños han tenido que abandonar sus estudios, ya sea por falta de acceso a Internet, por dificultades en el aprendizaje o por ausencia de la ayuda de sus padres, que deben salir a trabajar. 

Es así como a Nallely y su esposo se les ocurrió una idea. Ellos son dueños de una vieja camioneta pick-up y decidieron equiparla con una mesa en la parte trasera para que la maestra pueda ir a ver a sus alumnos a sus casas y atenderlos en lo que necesiten. 

Desde entonces, un año después del inicio de la pandemia en la mayoría de países del mundo, Nallely recorre las calles de esta ciudad en su camioneta para enseñar a sus alumnos. 

“Tardo alrededor de cuatro horas recorriendo todas las casas dando seguimiento y apoyo a mis alumnos”, relata Nallely en declaraciones al diario El Heraldo de México

Al enterarse de la iniciativa de Nallely, una reconocida marca japonesa de automóviles decidió hacerle un regalo: se trata de una pick-up nueva, especialmente adaptada para sus clases.

En la parte trasera, el aula móvil tiene una mesa con sus sillas, un pizarrón y varios objetos lúdicos para que la enseñanza sea más adecuada. Además, la sala tiene un techo, por si llueve, pero cuenta con una suerte de cortina que se puede abrir por completo, para que el aire circule. 

"Estoy sumamente agradecida. No me esperaba esta sorpresa. Mis alumnos ya no tendrán que tomar clases en el pleno rayo del sol", dijo Nallely durante la entrega. 

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