13 de junio de 2019 08:50

Un travieso oso desactivó una cámara de vigilancia del Instituto Geofísico

Un intrépido oso de anteojos -conocido como oso andino- deshabilitó una de las cámaras que forman parte de la red de vigilancia del Instituto Geofísico (IG) de la Escuela Politécnica Nacional. Foto: Captura de pantalla

Un intrépido oso de anteojos -conocido como oso andino- deshabilitó una de las cámaras que forman parte de la red de vigilancia del Instituto Geofísico (IG) de la Escuela Politécnica Nacional. Foto: Captura de pantalla

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Redacción Elcomercio.com

En las alturas del cielo andino, un intrépido oso de anteojos -conocido como oso andino- deshabilitó una de las cámaras que forman parte de la red de vigilancia del Instituto Geofísico (IG) de la Escuela Politécnica Nacional.

El dispositivo activó la curiosidad de la especie endémica que, con sus garras, lo desactivó. El momento fue registrado el miércoles 12 de junio del 2019 por la misma cámara y muestra la travesura del oso para descubrir qué era ese objeto 'extraño'. Con el fin de proteger la seguridad del animal, señaló el IG a EL COMERCIO, no informará la ubicación de la estación en la que se encuentra.

En un corto clip, que dura 44 segundos, se observa la neblina que desciende sobre un volcán ecuatoriano. Unas pequeñas garras aparecen sobre la cámara, la mueven y la composición se pierde. Después, el travieso oso andino direcciona su lente hacia el cielo. Pero no ha saciado su curiosidad, por lo que se observan nuevos movimientos.

Por dos segundos, el rostro del oso -de color pardo- se revela y se observa directamente a la cámara, como una 'selfie'. Una mirada curiosa, de una especie en peligro de extinción, que enternece.

Un oso 'curioso' desactivó una cámara de vigilancia del Instituto Geofísico. Foto: captura de pantalla

Un intrépido oso andino desactivó una cámara de vigilancia del Instituto Geofísico. Video: Imágenes tomadas del canal de YouTube del Instituto Geofísico

El Instituto Geofísico explica que las cámaras son estratégicamente instaladas en lugares remotos, por lo que el oso recorrió un largo camino para encontrarla. La cámara desactivada específicamente operó durante casi seis años y la vigilancia volcánica era su principal función. 

Los dispositivos se "apoyan sobre soportes metálicos muy resistentes con alturas de tres metros o más". Pero fue la astucia del oso y su habilidad para ser trepador por naturaleza la que burló la 'barrera' de seguridad.

Aunque se desconoce la edad y altura del oso 'curioso', su especie puede llegar a medir entre 1 y 2 metros de altura y pensar hasta 125 kilogramos.

Con la publicación, el IG también hace un llamado a la ciudadanía ecuatoriana para aportar a la conservación de estas especies.

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