29 de diciembre de 2020 16:52

La esterilización obligatoria es una de las nuevas reglas para la fauna urbana en Quito

El Concejo Metropolitano de Quito aprobó este martes 29 de diciembre del 2020 la ordenanza para el bienestar animal. Foto: Archivo/ EL COMERCIO.

El Concejo Metropolitano de Quito aprobó este martes 29 de diciembre del 2020 la ordenanza para el bienestar animal. Foto: Archivo/ EL COMERCIO.

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Isabel Alarcón

La ordenanza para el bienestar animal, aprobada por el Concejo Metropolitano este 29 de diciembre del 2020, impone nuevas reglas para el manejo de la fauna urbana en Quito. Este proyecto, que sustituye a la ordenanza 048, recibió 20 votos afirmativos y una abstención.

Cristina Alarcón, vocera del Movimiento Animalista Nacional, explica que el proceso empezó como una propuesta del Consejo de Animales y Naturaleza, que presentó a la concejala Brith Vaca un modelo de ordenanza en el que se había trabajado durante tres años. Alarcón participó en las mesas de trabajo y se acreditó a la silla vacía.

Entre los puntos más importantes de esta ordenanza se encuentra la esterilización obligatoria para todos los perros y gatos que tengan un tenedor, nuevas reglamentaciones para los refugios y la creación de una nueva Unidad de Bienestar Animal, que reemplazará a Urbanimal.

Además, esta nueva ordenanza considera como fauna urbana a los animales de compañía, destinados a trabajo, oficio o asistencia; destinados a consumo; destinados a entretenimiento y animales destinados a experimentación.

Esta ordenanza metropolitana entrará en vigencia 90 días después de la fecha de su publicación en el Registro Oficial.

La esterilización es obligatoria

Uno de los puntos que incluye esta ordenanza es la esterilización obligatoria para todos los perros y gatos que tengan un tenedor en la ciudad. En el caso de los criaderos, los animales que estos vendan deben estar esterilizados.

La ordenanza establece que “los criaderos están exentos de la disposición de esterilización en el o los animales exclusivamente destinados a la reproducción y crianza debiendo obligatoriamente aprobar pruebas de apto de cría, físicas, genéticas y de comportamiento que se especifiquen para su raza o grupo”. Estos sitios estarán autorizados a reproducir y criar únicamente una camada por hembra al año.

Alarcón dice que este fue uno de los temas que más debates generó, ya que muchos criaderos se oponían a la venta de animales esterilizados. Para la representante del MAN, esta es la mejor forma de controlar la sobrepoblación canina en la ciudad y de prevenir enfermedades.

Jaime Grijalva, representante de la Fraternidad Veterinaria a la silla vacía para la Ordenanza de Bienestar Animal y electo representante de las organizaciones a favor de la ordenanza para el segundo debate en el Concejo, dice que uno de los problemas que puede traer la esterilización obligatoria es que, por evitar que su animal sea esterilizado, las personas lo escondan o no lo llevan al veterinario.

Según la ordenanza, en el plazo máximo de dos años desde la aprobación del o los protocolos por parte de la Secretaría Metropolitana de Salud de Quito, las personas naturales o jurídicas, los tenedores responsables temporales o permanentes que no se encuentren autorizados para la reproducción de animales de compañía en el Distrito Metropolitano de Quito, deberán esterilizar a todos los animales de compañía.

Criaderos con nuevas reglas

Grijalva explica que los criaderos de animales destinados a compañía tendrán más regulaciones con la nueva normativa. Estos estarán clasificados de acuerdo al número de animales. Los pequeños podrán tener hasta cinco adultos reproductores, los medianos podrán tener entre seis y 10, y los grandes desde 11 hasta 20 animales reproductores.

Todos estos deberán estar en el Registro Metropolitano de Fauna Urbana, que incluirá a todas las especies de animales y organizaciones que integran la fauna urbana en el Distrito Metropolitano de Quito.

Refugios se clasifican en tres grupos

La nueva ordenanza también clasifica a los refugios, dependiendo del número de animales que tengan. Los primeros son refugios y albergues privados de Admisión Limitada de Capacidad menor. Estos podrán recibir “un número de animales acorde a su capacidad física y económica que garanticen los parámetros de bienestar animal”.

Estos centros podrán tener un máximo de 40 animales a la vez y deberán contar con personal técnico de planta o certificar con un instrumento legal que tienen un convenio con una clínica veterinaria.

Los que integran el segundo grupo son los refugios y albergues privados de Admisión Limitada de Capacidad media. Estos pueden tener un máximo de 60 animales a la vez.

El tercer grupo corresponde a los de Admisión Limitada de Capacidad amplia que podrán recibir un máximo de 100 animales al mismo tiempo. Para aumentar el número autorizado, deberá acreditar su capacidad instalada y recursos que garanticen el bienestar animal.

La Unidad de Bienestar Animal en un plazo de seis meses contados desde su creación, establecerá el cronograma correspondiente para la adecuada implementación y cumplimiento de lo requerido por la normativa metropolitana.

Unidad de Bienestar Animal es el nuevo organismo encargado de la fauna urbana

Grijalva explica que la creación de un ente rector con un presupuesto asignado es una de las novedades de esta ordenanza. El ente ejecutor en el manejo de la fauna urbana en el DMQ será la Unidad de Bienestar Animal adscrita a la Secretaría de Salud.

Esta tendrá autonomía administrativa, financiera y operativa. La Unidad de Bienestar Animal regulará, coordinará y ejecutará programas masivos, sistemáticos, inclusivos y extendidos para el control de la población de la fauna urbana. También recibirá las denuncias ciudadanas.

Entre los servicios que brindará están el registro, identificación y codificación en el Registro Metropolitano de Fauna Urbana; atención veterinaria; rescate, acogida temporal y apoyo para la adopción, y control de zoonosis.

Urbanimal se transformará en esta unidad y deberá coordinar con la Agencia Metropolitana de Control. Además, se creará un nuevo centro para los animales en estado crítico y otro para los animales de consumo.

Grijalva dice que otros puntos importantes son la inclusión de la negligencia médica veterinaria, que va a ser determinada a través de procedimientos técnicos, y el reconocimiento del perro comunitario. La responsabilidad de los perros vagabundos, que son retornados después de aplicar la técnica de atrapar esterilizar y soltar, van a ser responsabilidad del Municipio.

Alarcón considera que esta ordenanza tiene aspectos positivos y estará atenta a su cumplimiento. Su movimiento se abstuvo en las votaciones para elegir al representante a la silla vacía al no estar de acuerdo en el proceso y al considerar que aún existen falencias en el texto presentado para segundo debate.

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