24 de septiembre de 2018 15:42

Naomi Jacobs ‘viajó’ en el tiempo: se durmió con 32 años y despertó con 15

La ciudadana británica padecía amnesia disociativa, una tipología poco común. No fue causada por un golpe o por un accidente, sino que fue psicológica y devino del estrés severo que acumuló durante casi dos décadas.Foto: Twitter Naomi Jacobs.

La ciudadana británica padecía amnesia disociativa, una tipología poco común. No fue causada por un golpe o por un accidente, sino que fue psicológica y devino del estrés severo que acumuló durante casi dos décadas.Foto: Twitter Naomi Jacobs.

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Redacción Elcomercio.com

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Cuando Naomi Jacobs despertó todo había cambiado: las cortinas, su habitación, el armario, su cama, su pijama...y su cuerpo. Todo era ajeno. Se levantó rápidamente de su cama y se vio al espejo. No era su cara. Había envejecido y cuando logró hablar, era otra voz la que escuchaba. Aunque parece un escenario salido del universo kafkiano, de la noche a la mañana, Jacobs abrió los ojos con la mente de una adolescente de 15 años.

Pensó que estaba soñando. “No podía reconocer la habitación en la que me había despertado. Todos mis sentidos, todas mis emociones eran las de una chica de 15 años de edad. Y creía que era 1992”, dijo Jacobs en diálogo con la cadena informativa BBC Mundo. Pero no era 1992 y no tenía 15 años. Era 2008, tenía 32 años y vivía en una casa construida con base en ladrillo en Manchester, ciudad de Reino Unido.

Jacobs perdió todo registro de la última década y media de su vida. Para ella, en Sudáfrica todavía regía el sistema política y social ‘apartheid’ y Nelson Mandela seguía tras las rejas. Saddam Hussein todavía seguía en el poder, la popularidad de la princesa Diana iba en ascenso en el pueblo británico y Estados Unidos mantenía una ideología supremacista.

“Pensé que era una broma al principio…¿Quién es este Obama? ¿Es en serio?”, recuerda la mujer que se enfrentó a un siglo XXI con la mentalidad de la quinceañera que no sabía nada de redes sociales, Internet o iPods. Pero eso no era todo. El mayor impacto temporal que Jacobs recibió fue el hecho de que era la madre soltera de Leo, un niño de 10 años.

“Estaba anonadada viendo esa versión en miniatura de mí saliendo de un aula escolar, con una enorme sonrisa, y lo único que pude hacer es observarlo”, cuenta Jacobs.

No le contó lo que sentía, no quería asustarlo. Ella, en cambio, hizo todo para simular lo que una mujer de 21 años haría. El encuentro con su pequeño la hizo feliz pero, según contó, no “quería estar en esa vida”.

A los 15 años, Jacobs quería ser periodista o escritora; convertirse en una trotamundos y construir un hogar grande. La realidad era diferente: su estado de madre soltera hacía que dependa del Estado para sobrevivir. No tenía un trabajo fijo y estudiaba Psicología, una carrera que no le interesaba nada.

“No entendía cómo había terminado así. Era, en parte, devastador y confuso”, contó. Para encontrar la respuesta, entendió que necesitaba perdonar su pasado. Aunque consultó a un médico antes de hacerlo, no la ayudó ni le creyó. Para su suerte, su hermana Simone y su amiga Katie le contaron que escribía todas sus memorias en largos diarios y, tras una ardua búsqueda, los encontró debajo de su cama. Eran 16 años que ella no recordaba.

Cuando leyó lo que había en esos textos se sintió desolada. Había desarrollado una adicción a la marihuana y ansiedad, que trataba de disminuir con el consumo excesivo de alimentos. Se quedó sin hogar por un negocio fallido y lucha por sobrevivir junto a su hijo.

Se leía y descubrió que había sido abusada sexualmente a los seis años y que bloqueó ese recuerdo para protegerse. Aunque el impacto atacaba su mente, según afirma, también le sorprendía lo que su ‘yo adulta’ había soportado.

Así sucedió durante un mes, hasta que escuchó una canción. “Tuve este flashback en el que estaba con un vestido de maternidad de mezclilla bailando en un club. Le conté el recuerdo a mi hermana y ella confirmó que efectivamente habíamos estado ahí", recuerda.

Dos meses después, despertó y había regresado. Esta vez tenía una nueva perspectiva de la vida; se reconcilió con su madre y siguió su carrera de Psicología con gusto. 

Según cuenta a BBC, pasaron tres años para que logren diagnosticarla. Tras varios estudios neurológicos, su psiquiatra detectó que Naomi padecía amnesia disociativa, una tipología poco común. No fue causada por un golpe o por un accidente, sino que fue psicológica y devino del estrés severo que acumuló durante casi dos décadas.

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