Las marchas en Colombia contra el Gobierno de Duque …
Menos pinchazos para los diabéticos
Reformas plantean nuevos requisitos para tener licencia
La diversidad genética de la guayusa de la Amazonía …
La medida que frena deterioro del historial creditic…
En 7 hospitales hay menos pacientes en emergencias
Katy Bravo: ‘Los sueños que tenía mi hija se truncar…
Lasso profundizará la agenda de apertura

Medicamentos y herbicidas en la sangre de tortugas de la Gran Barrera de coral

Un estudio determinó que en varias tortugas que habitan en la Gran Barrera de coral se han encontrado restos de productos químicos. Foto: Wikicommons.

Un estudio determinó que en varias tortugas que habitan en la Gran Barrera de coral se han encontrado restos de productos químicos. Foto: Wikicommons.

Un estudio determinó que en varias tortugas que habitan en la Gran Barrera de coral se han encontrado restos de productos químicos. Foto: Wikicommons.

Restos de medicamentos y de productos químicos y herbicidas fueron hallados en la sangre de tortugas verdes de la Gran Barrera de coral, anunció un grupo de investigadores este viernes 2 de junio de 2017, una muestra más de la expansión de la contaminación de los océanos.

“Lo que ustedes echan por el fregadero, con lo que riegan en sus campos y lo que sus industrias expulsan acaba en el medio ambiente y en las tortugas de la Gran Barrera de coral”, lamentó en un comunicado Amy Heffernan, investigadora de la Universidad de Queensland, una de las socias del estudio dirigido por WWF Australia.

Los científicos analizaron la sangre de tortugas que viven frente a las costas de Cleveland Bay y Upstart Bay, en el estado de Queensland (noreste), así como en torno a las islas más alejadas de Howicks.

En estos tres sitios de la Gran Barrera de coral, incluida en el Patrimonio Mundial de la Unesco, se han encontrado restos de cientos de miles de productos químicos.

Los investigadores aislaron principalmente los restos de Allopurinol, un medicamento para la gota; de milrinona, un tratamiento para la insuficiencia cardíaca; pero también restos de isoquinolina, un compuesto empleado en la industria y de etiofencarbo, un insecticida.

Los científicos explicaron que la exposición a ciertas de estas substancias puede tener un impacto en las tortugas, sobre todo en el funcionamiento de su hígado.

Con sus 2 300 km de longitud, la Gran Barrera está amenazada por la escorrentía agrícola, el desarrollo económico y la proliferación del acantáster púrpura, que destruye los corales.

En 2016 y 2017 atravesó dos episodios particularmente graves de blanqueamiento del coral, provocados por el aumento de la temperatura del agua.