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Tres jóvenes indígenas de Riobamba incursionan en la perfumería

Las esencias fueron nombradas con relación a la tradición indígena. Foto: Glenda Giacometti / EL COMERCIO

Las esencias fueron nombradas con relación a la tradición indígena. Foto: Glenda Giacometti / EL COMERCIO

Las esencias fueron nombradas con relación a la tradición indígena. Foto: Glenda Giacometti / EL COMERCIO

Yuyari puso de moda nueve fragancias originales inspiradas en la mujer Puruhá. Esa empresa riobambeña oferta perfumes y prendas de vestir estilizadas, pero con esencia indígena.

Tres jóvenes indígenas son los diseñadores e inversionistas de la empresa. Ellos escogieron nueve cualidades que caracterizan a los puruhaes para nombrar las fragancias y seleccionar los aromas.

Además, para el diseño de los envases y logotipos eligieron los complejos bordados de las fajas kawiñas, que originalmente se tejen en dorado, rojo y negro. Los trajes monocromáticos negros que llevan los puruhaes y representan el eterno luto por la muerte de Atahualpa, también los inspiraron en el diseño.

“Encontramos una necesidad insatisfecha. Las marcas de perfumes más reconocidas en el país tenían imágenes de modelos esbeltas y se inspiraban en las cualidades de la cultura occidental y nosotros necesitábamos un producto que nos haga sentir identificados”, dice José Mullo, uno de los socios del emprendimiento.

Esther Miranda y Jaqueline Tuquinga son las otras socias de la empresa. Los tres jóvenes se conocieron en las aulas de la carrera de Ingeniería Comercial, en la Escuela Superior Politécnica de Chimborazo.

Su proyecto surgió como una tarea académica. Ellos buscaban ligar el concepto de interculturalidad a una marca, pero el estudio de mercado arrojó tan buenos resultados que decidieron asociarse.

“Nos dimos cuenta que tenía todo para convertirse en un negocio exitoso. Los productos que proponemos son diferentes a otros que hay en el mercado porque representan a un segmento de la población que hasta ahora no había sido representado por una línea de perfumes”, dice Miranda.

Ella se encargó de seleccionar las materias primas para los perfumes femeninos. Los aromas bases son cítricos y florales para representar la feminidad y la fuerza de las mujeres indígenas. Hay seis perfumes: Yuyari, Kury, Sisa, Kuyay, Sumak y Willka, términos kichwas que significan: valiosa, flor, amor, hermosa y sagrada.

La fragancia más vendida es Yuyari, que en kichwa significa ‘recuerdos’. El perfume lleva el nombre de la marca, y está hecho a base de una mezcla de notas aromáticas florales.

Los tres aromas masculinos se llaman Sinchy, Munay y Yachak, que significa Fuerte, Deseo y Sabio. Los perfumes tienen notas cítricas y maderables. Están inspirados en las cualidades de los indígenas.

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