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25 filmes nacionales se exhiben Festival Internacional Edoc 2019

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Hasta el próximo 19 de mayo se realizará el Festival EDOC con la presentación 101 documentales. Foto: @FestivalEDOC

El Festival Internacional de Cine Documental Encuentros del Otro Cine (EDOC) celebra 18 ediciones con la presentación de 101 películas provenientes de más de 40 países. Las funciones se realizarán hasta el próximo 19 de mayo en Quito, Guayaquil y Cotacahi.

Además de ser el festival cinematográfico con mayor trayectoria nacional, el EDOC se proyecta como una plataforma para la difusión y circulación de obras audiovisuales que tienen poco espacio en el circuito televisivo y de salas comerciales, pese a la considerable producción de obras nacionales e internacionales.

En ese contexto, la producción local da muestras de una constante renovación y crecimiento a través de la sección Cómo nos ven, cómo nos vemos, donde se estrenan documentales de realizadores ecuatorianos o de directores internacionales que tratan sobre el Ecuador. Para esta sección se recibieron 70 postulaciones (20 más que en el 2018), de las cuales fueron seleccionadas 25.

Las obras de Darío Aguirre, Fernando Mieles, Verónica Haro y Eduardo Villacreces, reseñadas a continuación, son una pequeña muestra del talento y la diversidad de miradas sobre las problemáticas sociales, la historia, el arte y otras tantas formas de expresión de la cultura de este país llamado Ecuador.

La identidad rebuscada en el cine documental 

    

En pleno intento por entender el mundo, de repente este cambia y Darío Aguirre, cineasta ecuatoriano-alemán, se encuentra frente a la incertidumbre de saber quién mismo es, pero con la certeza de hallar pistas recurriendo al arte, como lo ha hecho anteriormente.

‘En el país de mis hijos’ es la tercera parte de una trilogía atravesada por una constante búsqueda de sentido sobre la identidad, en el contexto de un proceso de migración.

Relato de un viaje que empezó con ‘Cinco maneras de llegar a Darío’ (2010), en el que se busca como individuo a través de la historia de otras personas con su mismo nombre y que continuó con ‘El grill de César’ (2013), donde se explora como sujeto de una comunidad, cuando regresa al Ecuador para intentar salvar el negocio familiar.

Esta vez es una carta del Alcalde de Hamburgo que invita a Aguirre a hacerse ciudadano alemán, a casi 20 años de su llegada, la que funciona como catalizador de un nuevo filme, en el que vuelve a ser director y protagonista, para tratar de averiguar quién es este ciudadano que vive a medio camino, entre el país de sus padres y el país de sus hijos.

La trilogía da respuesta a ciertas inquietudes personales, pero al mismo tiempo cambia el sentido singular de la identidad por el de un concepto que se entiende y construye de muchas formas hasta volverse universal. Tendrá una función al aire libre, el 16 de mayo, a las 19:00, en el Bulevar 24 de Mayo.

Por Fernando Criollo

El pueblo ecuatoriano habitado por ancianas

Todos hemos leído o al menos escuchado, como un rumor que damos por cierto, sobre los pueblitos del sur del país que están habitados por hijos y esposas de inmigrantes. Pero la cineasta Verónica Haro Abril muestra la tragedia del progreso, o de lo que en Occidente entendemos por tal, al enfocarse en Plazuela, una localidad que es habitada en su gran mayoría por ancianas.

‘Cuando ellos se fueron’ narra, con ternura y paciencia, la cotidianidad de mujeres que se quedaron estacionadas en el tiempo mientras contemplaban la marcha de sus hijos y la muerte de sus esposos. En una escena que toca las fibras más íntimas del espectador, una de las mujeres muestra los rincones de su hogar en donde tiene guardaditas las cosas de sus hijos. Son los encargos.

La directora no entra en el vértigo sino que se enfoca en los detalles (los muebles, que alguna vez fueron nuevos y ahora lucen una altiva vejez, como las dueñas) y apela a los silencios, para que el público aprehenda las imágenes y digiera esta bella moraleja sobre el paso del tiempo, los antepasados y el olvido.

En un principio, Haro concibió el filme con la historia de su abuela como eje, pero la señora murió antes de que se concretara el proyecto. Haro decidió seguir adelante y regresó a Plazuela, donde encontró nuevas abuelitas que han luchado contra el nostálgico paso del tiempo. Se proyectará en la función de clausura el sábado 18, a las 19:00, en el T. Capitol.

Por Alejandro Ribadeneira

Claroscuros de un ídolo de la música popular

El mundo está poblado de claroscuros y el de los artistas, por más dinero y fama que acumulen, no es una excepción. Como dice el boricua Héctor Lavoe en El cantante, uno de sus temas más sonados, los artistas pueden ser muy populares, pero cuando el show termina pasan a ser otro humano cualquiera.

Hacia esos claroscuros apunta el lente del director guayaquileño Fernando Mieles en ‘Hasta el fin de Delfín’. Este documental retrata pasajes de la vida de Delfín Quishpe, uno de los artistas ecuatorianos más mediáticos y polémicos de la escena local.

Aquí aparece el músico que ha puesto a cantar y a bailar a ecuatorianos y chilenos, aunque muchos nunca lo vayan a reconocer en público, con temas como Torres gemelas y En tus tierras bailaré, pero también el hombre que entra en crisis por el abandono de su esposa, una mujer cansada de sus desaires.

También aparece el músico que se ríe de los críticos que lo señalan como un artista bizarro y el emprendedor que fracasa y se ve obligado a cerrar su negocio de comida. A estos mundos, retratados por Mieles, se suma el de la escena de la música popular ecuatoriana, poblada de miles de seguidores.

Se proyecta hoy, a las 16:00 en el Parque Urbano Cumandá y el miércoles, a las 15:15, en el OchoyMedio.

Por Gabriel Flores

El auge y declive del punk guayaquileño

La década de ebullición del punk guayaquileño se expone en el filme ‘Espíritu del 98’, un documental de 81 minutos narrado y dirigido por Ramón ‘Moncho’ Villacreses.

Esta cinta se basa en una recopilación de imágenes caseras grabadas entre 1998 y 2009, matizadas con entrevistas a los integrantes de las bandas Komo la Tusa, Agente 86, Camisa de Fuerza, Potato Head Punks, entre otras, realizadas en el año 2011.

El documental se inicia con la música que se consumía en Guayaquil en 1998, que en gran parte se transmitía por la señal abierta de MTV. Bandas como Rancid, The Ramones, Sex Pinstons y NOFX influenciaban a los jóvenes de la época. Las bandas estaban divididas por zonas en la urbe, gestionaban los conciertos a través de afiches y hojas volantes en la calle, hasta que mudaron a la Internet con el uso del chat de la página mIRC, que les permitía bajarse música en ‘diskettes’ mediante la conexión de una línea telefónica.

El documental aborda la quiebra de Unión Punk, con pérdidas económicas en la organización de conciertos como Mad Caddies y Strung out, aunque su máximo triunfo fue la llegada de NOFX el 9 de octubre del 2006.

El filme se mostrará el lunes en la sala 1 del OchoyMedio a las 15:15.

Por Edwing Encalada