El Pico y placa sigue suspendido en Quito este 26 de junio
Denuncias de amenazas para votar a favor de destituc…
Cuatro familias dejarán atrás sus casas cuarteadas d…
Cuatro escenarios tras la derogatoria del estado de …
Un domingo distendido se vivió en Quito, tras 13 día…
Los mayores de 30 años se prefieren el libro religio…
Locales reabrieron en sector de av. Patria, en segun…
Unión de Taxis de Pichincha desmiente una posible pa…

“No somos una familia racista”, dice Guillermo, el futuro rey de Reino Unido

Catalina de Cambridge  y el principe Guillermo  salen del Palacio del Elíseo tras su reunión con el presidente de Francia, François Hollande. Foto:EFE.

Catalina de Cambridge y el principe Guillermo salen del Palacio del Elíseo tras su reunión con el presidente de Francia, François Hollande. Foto:EFE.

Catalina de Cambridge y el principe Guillermo salen del Palacio del Elíseo tras su reunión con el expresidente de Francia, François Hollande, en 2017. Foto:EFE.

El príncipe Guillermo, nieto de la reina Isabel II y segundo en la línea de sucesión a la corona británica, rechazó  las acusaciones de racismo vertidas por los duques de Sussex, al afirmar que “no somos una familia racista“.

El duque de Cambridge hizo esta breve afirmación durante una visita a una escuela en el este de Londres, donde le preguntaron por la entrevista que su hermano, el príncipe Enrique, y su cuñada, Meghan Markle, concedieron a la presentadora Oprah Winfrey.

En ese programa, divulgado el domingo en EE.UU. y el lunes en el Reino Unido, la duquesa, que es mestiza, reveló que un miembro de la familia real no identificado cuestionó en su día el color de la piel del hijo de la pareja, Archie, de casi 2 años de edad.

Al serle preguntado en la escuela si había hablado con su hermano después de la entrevista, el duque de Cambridge contestó: “No, todavía no he hablado con él pero lo haré”.

En un mensaje conciliador, el palacio de Buckingham señaló el martes que la familia real estaba “entristecida” tras conocer el sufrimiento de los duques de Sussex y reconoció que los problemas que estos expusieron en la televisión estadounidense eran “preocupantes, especialmente el del racismo“.