
Erik Menéndez, uno de los hermanos condenados por el asesinato de sus padres en 1989, fue hospitalizado el viernes 18 de julio de 2025 por una “grave condición médica”.
La noticia fue confirmada por su abogado, Mark Geragos, quien solicitó públicamente al gobernador de California, Gavin Newsom, la liberación inmediata del reo.
El caso toma un nuevo giro justo un mes antes de la audiencia de libertad condicional programada para el 22 de agosto, donde Erik y su hermano Lyle podrían quedar en libertad tras 36 años en prisión.
Geragos no ha revelado detalles específicos sobre la salud de Erik, pero afirmó que se trata de un problema serio.
Algunas fuentes indican que el menor de los Menéndez está siendo tratado por cálculos renales. “No quiero violar el privilegio abogado-cliente, pero Erik atraviesa una condición grave y creo que necesita estar fuera para concentrarse en la audiencia”, explicó el letrado.
Geragos también pidió que se le otorgue un permiso médico temporal, que le permitiría colaborar con su defensa y llegar preparado al proceso decisivo que podría sacarlo de la cárcel.
De acuerdo con TMZ, el gobernador Gavin Newsom estaría considerando la posibilidad de concederle una licencia médica en prisión, que permitiría a Erik esperar la audiencia fuera del penal.
Además, Newsom ha solicitado a la Junta de Libertad Condicional un informe de evaluación de riesgos para determinar si los hermanos representan un peligro para la sociedad.
La situación médica de Erik coincide con un contexto legal que podría favorecer a los Menéndez. En mayo de 2025, su sentencia de cadena perpetua fue modificada a 50 años con opción de libertad condicional.
Esto abrió una ventana legal que se fortalece con una reciente decisión del juez William Ryan, quien solicitó a la Fiscalía una explicación sobre dos pruebas ignoradas durante el juicio de 1996: una carta escrita por Erik en 1988 donde denunciaba abuso sexual por parte de su padre, y el testimonio del ex Menudo Roy Roselló, quien aseguró haber sido violado por José Menéndez.
El caso volvió al centro del debate público en 2024, con el estreno de la serie de Netflix ‘Monstruos: la historia de Lyle y Erik’, que retrata los abusos que ambos hermanos habrían sufrido en su infancia.
Aunque Erik y Lyle rechazaron la serie por considerarla inexacta, el impacto mediático ayudó a renovar el interés del sistema judicial y del público por su historia.
El 7 de agosto vence el plazo que el juez dio a la Fiscalía para justificar por qué las pruebas de abuso no fueron consideradas. Si no lo hacen, la condena podría ser anulada y los Menéndez quedarían en libertad de inmediato.
A días de una posible definición, la salud de Erik Menéndez añade urgencia al caso. Indulto, licencia médica o libertad condicional: cualquiera de estos caminos podría ser la puerta de salida para los hermanos que llevan más de tres décadas encarcelados.