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Los Trolls evidencian la guerra por las pantallas

‘Trolls World Tour’. El 10 de abril del 2020 debía estar en los cines, pero ese día fue a las plataformas digitales. Foto: iMDb

‘Trolls World Tour’. El 10 de abril del 2020 debía estar en los cines, pero ese día fue a las plataformas digitales. Foto: iMDb

‘Trolls World Tour’. El 10 de abril del 2020 debía estar en los cines, pero ese día fue a las plataformas digitales. Foto: iMDb

La experiencia de mirar una película en una sala de cine supera la mera acción de comprar una entrada, sentarse con alguna funda de canguil y ver la obra. Ir al cine se convirtió en una práctica social o, como lo describe Ana Rosas Mantecón en su libro ‘Antropología de los públicos’, un modo de “estar juntos”. Incluso para aquellos que van solitariamente al cine, en realidad no lo están tanto: se ríe, se llora o se aburre junto a personas que no se conocen.

La pandemia del covid-19 ha puesto en crisis a todas las prácticas sociales masivas como el deporte en los estadios, el teatro, la ópera, los conciertos y el cine. Para todas estas ‘formas de estar’ en los graderíos, sea ante una pantalla, una cancha o un escenario, se han desarrollado reflejos en el mundo digital que intentan replicar ese ‘estar juntos’.

En el caso de la pantalla grande, ya venía gestándose una pugna entre las partes que conforman la compleja industria del cine, dividida en las salas de exhibición, las plataformas de descarga (‘streaming’) y los mismos estudios que filman las películas.

El cambio en el consumo de los filmes gracias al desarrollo de la Internet (más capacidad, más velocidad) y de los dispositivos (más resolución, mejor sonido) propició que apareciera la industria de la suscripción en las plataformas de descarga.

Video: YouTube, cuenta: Trailers In Spanish

Netflix es el buque insignia de un cambio de paradigmas en el consumo del cine -pero también de la televisión-, y ha sido el principal motor para que lo digital alcance un ascenso vertiginoso en el mercado global de la industria. En el 2019, el consumo digital de películas alcanzó los USD 48,7 mil millones, mientras que los cines se quedaron con USD 42,2 mil millones. Las cifras de la Movie Picture Associaton son de todo el mundo.

No se había notado por dos razones. Primero, los cines, desde el 2015, han ganado más dinero cada año. Y, segundo, porque el gran perdedor fue el segmento de la renta o venta de productos físicos como los DV o los Blue-ray, que en 2015 sumó USD 19,7 mil millones, pero en el 2019 solamente juntó 10 mil millones. En cinco años, la tendencia es a la baja.

La pandemia amenaza con romper ese relativo equilibrio pacífico entre salas y ‘streaming’, debido a que, por las restricciones, se cerraron los locales. Y aquí entran en escena los estudios, es decir, los dueños de las películas, que han debido posponer todos sus estrenos importantes desde el punto de vista de taquilla.

Video: YouTube, cuenta: CineMovs Trailers

Mulán’, ‘Viuda Negra’, ‘Free Guy’, ‘No Time to Die’ (la nueva de James Bond), ‘Fast & Furious 9’, ‘Top Gun Maverick’, ‘Wonder Woman 1984’ y ‘Ghostbusters: Afterlife’ fueron creadas para disfrutarse en pantallas grandes, tanto por el tema de venta de boletos como por el asunto artístico y social.

Esperar una semana es manejable. Pero otra cosa es quedarse con las películas en bodega a la espera de que las salas abran, así que los estudios han decidido soltar algunas de sus cintas en plataformas digitales, para al menos contar con recursos frescos.

Soltar ‘Trolls World Tour’, una película infantil de Universal Studios creada por DreamWorks Animation, parecía inofensivo, aunque se trataba de una producción de USD 100 millones de presupuesto, con las voces estelares de Justin Timberlake y Anna Kendrick, pero también con invitados tan mediáticos (y sumamente dispares) como Ozzy Osbourne y J Balvin. 

‘Trolls World Tour’ se rentó a USD 19,99 con una ventana de 48 horas a través de Amazon Prime, Apple TV, Xfinity, Vudu, Google Play, Fandango y YouTube. Recaudó un poco más que su presupuesto, un éxito rotundo que alentó a otros estudios a hacer lo mismo. Warner Bros estrenó ‘Scoob!’ directamente en ‘streaming’ este fin de semana, Disney envió a ‘Artemis Fowl: el mundo subterráneo’ a su plataforma Disney+, y Paramount colocó ‘Lovebirds’ en Netflix, un movimiento también sin precedentes. Todas son cintas creadas para salas.

La pandemia también obligó a los estudios a enviar a las plataformas digitales películas que pasaron hace poco por el cine, pero sin respetar el lapso de tres meses de estreno.

Video: YouTube, cuenta: Paramount Pictures

El éxito de los trolls causó un cortocircuito entre Universal Studios y AMC Theaters, la cadena más grande de salas de Estados Unidos, que amenazó con vetar las producciones de ese estudio cuando acaben las restricciones sanitarias.

El enfado no es solamente por la simple exhibición, aunque hay una afectación financiera: se estima que AMC Theaters se reparte a la mitad las ganancias de la función con el estudio. La pelea también es porque Universal aplicó una campaña parecida a la de los preestrenos: Con la etiqueta #TrollsWatchParty se promovió en Instagram y Twitter la película con la idea de crear una fiesta o una premiere en casa. En las redes se pudo ver a los menores entrando a la función con boletos fabricados por sus madres. Fue ir al cine, sin ir.

Es muy pronto para saber si se ha creado una nueva ‘forma de estar’ y si habrá algún gran impacto en la costumbre de ir al cine, algo que de todos modos muchos añoran en este confinamiento. Pero se hablará por algún tiempo de cómo los trolls Poppy y Branch dejaron en evidencia la guerra por las pantallas.

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