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Enrique Chediak mira al cine como un proceso de cocina

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El 14 de octubre, día de la presentación de ‘Rabia’, en Quito, Enrique Chediak, director de fotografía de ese filme, pasó inadvertido. Él llegó antes que el director Sebastián Cordero y que los protagonistas Martina García y Gustavo Sánchez Parra.

Faltaban minutos para las 10:00. Se acercó -sigiloso- a la puerta del complejo de Cinemark, la golpeó y cuando salió el guardia del lugar en el que se realizaba el preestreno, le dijo algo en voz baja. El uniformado asintió con la cabeza y lo dejó pasar.En las afueras, sentados en las gradas y en algunas mesas de la Plaza de Las Américas, más de una decena de periodistas lo vio pasar y casi no lo reconoció.

Después de que ‘Quique’ –como le dicen sus amigos y familiares- habló por su teléfono celular, salió. Otra vez caminó entre los periodistas y pocos susurraron que “él es el director de Fotografía de ‘Rabia’”.

A lo largo de su carrera, Chediak tiene participación en 31 producciones. Entre largometrajes, películas para televisión, etc. La mayor base de datos del cine IMDB así lo registra, pero, anecdóticamente, no tiene una foto en el perfil del director de Fotografía. La mayoría de esos filmes son producciones de Hollywood; muchas de gran éxito.Sebastián Cordero, director de cine y amigo de Chediak desde hace más de 15 años, define el trabajo de ‘Quique’ como de mucho estudio. Lo describe como un profesional que sabe que el punto de partida de una película es el guión. De tal manera que no imprime su estilo en un trabajo, “estudia el guión y le da identidad al filme en el que trabaja”.

Su madre, Martha Bueno de Chediak, lo describe como sencillo. A él no le gusta estar frente a las cámaras, sino detrás. Quizá por eso cuando se presentó en un canal de televisión en un especial sobre ‘Rabia’ se lo vio nervioso.

Esa timidez en pantallas desaparece cuando explota su otra pasión: cocinar. Y su madre lo reconoce, pero cuenta que cuando llega a Quito de visita (vive ahora en Brasil) cocina poco, “pide platos nacionales”. Entre sus favoritos están los cangrejos”.Y cuando cocina el Director de Fotografía de la nueva película del director inglés Danny Boyle, ‘127 horas’ (ganador del Oscar por ‘Slumdog Millionarie’), deja un desastre en la cocina. “Eso me lo deja a mí”, reconoce la madre que estuvo acompañando a Chediak en el rodaje de ‘127 horas’ en Londres. Esta cinta suena, entre la crítica internacional, como una candidata para obtener varios rubros en los premios Oscar 2011.

Al reconocerlo como un gran cocinero, sale a confirmarlo Cordero. Su amigo desde hace más de 15 años. Con él se construyó un equipo en el que la dupla no deja de confrontar ideas sobre los proyectos fílmicos que se proponen. Un “!uf!” sale de la boca del Director de ‘Rabia’ cuando recuerda la sazón del ‘Quique’.

Quique -dice Cordero- hace analogías del cine con la cocina. De hecho, cree que ve al cine y a la fotografía como una forma de cocinar. Y eso lo asegura serio, con la convicción de que esas pasiones Chediak las vive con intensidad.

Y así como su madre lo describe con algo de desorden en su personalidad, también lo define como un tipo metódico en el trabajo. Y Manuel Pallares, amigo de la infancia de Chediak, lo reconoce también así. “Es tan responsable que cuando su padre quiso que estudiara Administración de Empresas en EE.UU. fue y lo hizo”.

Y cuando sus padres viajaron con él para ubicarlo en la universidad en la que estudiaría Chediak desapareció por horas. Y a su regresó tenía entre sus manos una cámara de fotos. Esa era la primera manifestación que la madre y el padre de este quiteño vieron de la afición del hijo. Ese equipo lo compró con el dinero que recibió de su familia por graduarse del colegio. Esa fue la primera toma de una carrera de éxitos.

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