14 de October de 2011 16:15

Sobre placeres y mentiras: Vargas Llosa y Eco dan brillo a Fráncfort

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La inteligencia, la mentira, la escritura y la palabra visitaron hoy la Feria del Libro de Fráncfort conducidas por dos guías de lujo: el premio Nobel Mario Vargas Llosa y el italiano Umberto Eco. Las dos figuras más esperadas en Fráncfort aprovecharon su paso por la mayor cita editorial del planeta para reflexionar en sendos actos sobre sus temas predilectos.

"En mi caso, y en el de la mayoría de los escritores, escribir viene del gran placer de leer", señaló Varga Llosa por la noche, en un inglés fluido, ante 650 personas que abarrotaron el auditorio Frankfurt Spielhaus.

"Mi vida cambió por completo cuando aprendí a leer a los cinco años. El mundo se transformaba, se volvía más rico, más hermoso, más perfecto, más brillante".

"Mi vocación viene de esa gran transformación", confesó durante el acto, donde se presentó la edición alemana de su novela "El sueño del celta". Vargas Llosa, de 75 años, comparó el placer de leer con el de escribir: "Es diferente.

Escribir es un placer, pero viene a través de un gran trabajo y disciplina que no siempre son placenteros". "Hay momentos en los que uno siente que la historia que quería contar está ahí y que cobra independencia de uno.

Esta impresión, la de haber logrado representar la vida por medio de palabras e ideas, es conmovedora".

En una charla informal alternada con lecturas de la novela en alemán y en español, el autor de "Conversación en la catedral" consideró que "el apetito por la belleza y la perfección amplía el mundo, engrandece horizontes".

"La nostalgia de un mundo más perfecto fue el motor de la humanidad desde sus comienzos, y la literatura siempre fue la 'avant garde' de esa bella empresa", concluyó. "Una sociedad sin literatura sería más estática y conformista".

Por la mañana, en el abrumador recinto ferial de la "Buchmesse", Eco sorprendió al mostrarse más fascinado por la estupidez y la mentira que por la inteligencia y la verdad. "Me interesan los problemas del lenguaje, los instrumentos de la comunicación humana.

Lo que encuentro fascinante es que puedan decirse cosas que no son", señaló el semiólogo de 79 años. "La mentira es algo arraigado en el espíritu humano. Nuestros gatos no nos mienten. A veces está en relación con la estupidez, otro rasgo típicamente humano. La inteligencia es banal, la estupidez es fascinante".

Eco presentó la edición alemana de su nueva novela, "El cementerio de Praga", que trata precisamente de una falsificación: la del antisemita Protocolo de los Sabios de Sion. Hitler leyó como verdadero "e ignoró cuando se descubrió que era falso", contó Eco: "La mentira puede influir en la historia".

Con respecto a las teorías conspirativas que el protocolo alimentó contra los judíos, el autor de "El nombre de la rosa" recordó que "también hubo teorías conspirativas en los atentados del 11-S: que había sido Bush, que habían sido los judíos, etc". "Creer en conspiraciones es un modo de relegar responsabilidades a los demás", concluyó. Los polémicos temas tratados en "El cementerio de Praga" hicieron que que la novela recibiese algunas críticas en Italia. ¿Es posible la corrección política en el país de Silvio Berlusconi? Eco evadió con elegancia la vertiente política de la pregunta, pero advirtió: "Si hubiese habido corrección política no habría existido el jorobado de Notre Dame".

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