29 de August de 2012 00:02

Estrategias y formas del cómic quiteño

valore
Descrición
Indignado 1
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 2

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

El nombre de ‘La deformidad perfecta’ resulta decidor para hablar del cómic ecuatoriano. Así lo deja ver la muestra que exhibe el trabajo de nueve ilustradores, en el Centro de Arte Contemporáneo.

El título es una apropiación de lo dicho por el historiador y teórico del arte, Ernst Gombrich, para quien la pintura expresaba una forma perfecta; mientras que la caricatura, una deformidad perfecta, pues revelaba la esencia oculta tras el velo de la naturaleza. Así, el cómic busca acercarse a una realidad depuesta por una apariencia engañosa.

Sin embargo, esa acepción se comprende por Diego Arias, investigador de la muestra, en distintos niveles. Uno correspondiente a las formas y la exploración de temáticas (cuestionadoras y disidentes, la mayoría de veces); y el otro referente a los procesos y estrategias de publicación seguidas por los dibujantes, en un medio donde el cómic, dista de ser una industria.

Además, ‘La deformidad perfecta’ enclava su investigación en un período comprendido entre la vuelta a la democracia, en 1979, y el 2010; con un corte dado por la crisis económica de 1999, año en el que algunas publicaciones desaparecieron y el cómic se sumó a la debacle experimentada por los demás sectores culturales.

Pero la hipótesis de una depresión en la producción del cómic se deshizo durante la investigación, pues Arias encontró que ante la crisis los ilustradores desarrollaron tácticas personales para publicar. El cómic se ligó al tatuaje, a la música (el rock, sobre todo), a la comunicación, a la academia, a la antropología visual.

[[OBJECT]]


En el Centro de Arte Contemporáneo se exhiben las creaciones de Eduardo Villacís, Carlos Sánchez Montoya, Guido Chávez, Roger Ycaza, Fernando y Francisco Barahona, Juan Zabala, Fabián Patinho, Álex Cruz y Juan Carlos Rodríguez.

Así como una evolución en los modelos de gestión del cómic, también hay una en la técnica, un desarrollo que derivó en la diversidad de estilos. Hay quien se decanta por formas crudas y frontales para soltar una lectura evidentemente política, otros van hacia un dibujo más ‘naïf’ pero que trata las relaciones con las culturas emergentes; algunos juegan con una disposición caótica sobre el papel y otros con el refinamiento desde el lápiz, la tinta y el color . Existen juegos con la ciencia ficción y con lo grotesco.

En lo temático, si bien la línea de la realidad política y social atraviesa las obras, esta es apelada desde distintas perspectivas. Si el anarquismo es el lenguaje de unos, otros se enfocan en la delincuencia y la violencia dentro de la cotidianidad urbana. Desde las viñetas se proponen críticas a las dinámicas de poder, pero también una mirada a la mojigatería de la sociedad; y hay un encuentro entre la intimidad del individuo y su contacto con el entorno.

Mas si el cómic ecuatoriano tiene una fuerte carga política y social (como heredero de la caricatura política, según Arias), también se lo hace desde la visión específica de sus autores, cuyas biografías están en las ilustraciones a través de varios campos de interés. Entre ellos, la ecología, las relaciones personales o el rock.

Este género musical tiene una relación estrecha con el cómic en el Ecuador, ya porque algunos de sus hacedores son parte del movimiento roquero, o porque entre ambas manifestaciones se practica la resistencia frente al poder, desde la deformidad perfecta.

Sobre la muestra

‘La deformidad perfecta’, muestra de cómic contemporáneo ecuatoriano, estará expuesta en el Centro de Arte Contemporáneo de Quito, hasta el 12 de septiembre.

Además de los bocetos originales se exhiben las revistas y libros donde se publicaron los cómics. Lo que deja ver las diferentes tácticas de estos hacedores para publicar su trabajo.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)