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Una carta a Chéjov, con fantasía teatral

Teatro acrobático.   La interpretación actoral  del elenco de ‘Donka’ se  construyó desde la acrobacia y las relaciones con la música.

Teatro acrobático. La interpretación actoral del elenco de ‘Donka’ se construyó desde la acrobacia y las relaciones con la música.

El teatrista Daniele Finzi Pasca tiró su hilo de pescar y esperó a que alguna idea muerda el anzuelo. No buscaba en un estanque, sino en el mar de palabras que es el universo literario de Antón Chéjov, el cuentista y dramaturgo ruso, que hallaba en la pesca la posibilidad de la meditación y la lucidez creativa.

La pesca de Finzi fue exitosa; así le señaló la campanita (‘donka’, en ruso) que colocada sobre la caña anuncia que algo picó el anzuelo. El teatrista se hizo de un espectáculo escénico que asumiese la vida, obra y sueños de Chéjov; que se hiciera de literatura, fantasía y acrobacia; que fuera algo más que un homenaje: ‘Donka, una carta a Chéjov’. El espectáculo se presenta desde hoy, hasta el sábado, a las 19:30, en el Teatro Nacional Sucre.

Finzi cuenta –vía telefónica– que ‘Donka’ nació buscando en las notas de los diarios de Chéjov, aproximándose a sus obras, metiéndose en su Rusia, yendo más allá del médico que escribía. Así no solo se contaba con relatos y piezas dramáticas, sino con la historia que cargaban direcciones y datos de contabilidad, los fragmentos anotados a pie de página, los silencios y las ideas que no llegó a realizar. Entonces, el personaje se trazó con cariño.

‘Donka’ es una sucesión de instantes en un mundo perdido, donde cabe la música, el gesto y la pirueta (vale mencionar que Finzi creó el show ‘Corteo’, del Circo del Sol). En escena se hallan ocho intérpretes que se ubican entre la actuación y la acrobacia. Desde allí tocan al público, danzan con él, en un juego de teatro visual, que busca conmover.

“El teatro activa la memoria, permite ser testigos de un tiempo ido, hace tantas cosas… Una de ellas es tomar a alguien en los brazos y sacarlo como a un niño en la noche. Si la oscuridad le da miedo, esta historia puede ayudarle a superarlo”, dice Finzi.

La música carga fuerza emotiva y lírica. Al son de esas melodías y bajo los juegos de luces, ‘Donka’ se abre al desfile de los eternos personajes chejovianos: estudiantes, médicos, soñadores, solteros, jovencitas a las que se les escapará la vida entre un luto y otro. EC