17 de agosto de 2020 10:19

Conozca a Covid, el perro que encontró un hogar en el ECU 911

Covid, quien llegó a las instalaciones del ECU 911 en febrero, se convirtió en un miembro más de la institución y ahora porta un gafete oficial de la entidad. Foto: cortesía ECU 911.

Covid, quien llegó a las instalaciones del ECU 911 en febrero, se convirtió en un miembro más de la institución y ahora porta un gafete oficial de la entidad. Foto: cortesía ECU 911.

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 1
Sorprendido 1
Contento 26
Redacción Elcomercio.com

La Sala de Operaciones del Ecu 911 de Quito se convirtió en el nuevo lugar de descanso para un perro abandonado que llegó a las instalaciones a finales de febrero del 2020. Esta institución, que recibe a diario cientos de llamadas para pedidos de ayuda de varios tipos, es ahora el hogar de Covid.

Desde entonces, el perro mestizo descansa plácidamente en los pasillos, en las oficinas y en la recepción. Acompaña a los trabajadores y juega con ellos para aliviar el estrés del trabajo diario. Alejandro García, director de operaciones del ECU 911, contó que en los últimos días de febrero Covid llegó hasta las instalaciones de la entidad, en el Itchimbia, acompañado de otro can. A los pocos días el segundo perro se marchó y quedó solo Covid.

“La gente empezó a ponerle atención porque pasaba aquí y era muy amistoso”, recuerda. Cuando los trabajadores salían a sus casas, él los acompañaba hasta la puerta y luego volvía. Con el tiempo las personas le empezaron a llevar alimento y también le daban cariño.

Covid llegó a las instalaciones del ECU 911 en febrero del 2020 y se ha ganado el cariño del personal que labora en la institución. Foto: cortesía ECU 911.

Covid llegó a las instalaciones del ECU 911 en febrero del 2020 y se ha ganado el cariño del personal que labora en la institución. Foto: cortesía ECU 911.


Así Covid se ganó poco a poco un espacio en esa institución. Primero pasaba tiempo en la recepción, pero luego ingresó a las instalaciones. Ahora pasa más tiempo en la Sala de Operaciones, donde incluso duerme plácidamente sobre una cobija que se colocó para él allí.  

Cuando los funcionarios del ECU 911 empezaron a notar que Covid no tenía intención de irse, decidieron adoptarlo. Habían buscado a sus dueños en los alrededores, pero todo parecía indicar que llevaba varios meses viviendo en la calle, asegura García.

Por lo tanto, se realizó la gestión con el Municipio de Quito y con veterinarios particulares para que el perro reciba atención médica.  Lo desparasitaron, vacunaron y esterilizaron. Entonces conocieron que Covid tiene entre tres y cuatro años.

Covid, quien llegó pocas semanas antes de la declaratoria de emergencia sanitaria por la pandemia en el país, apoya emocionalmente a los trabajadores ante el desgaste y el miedo. Foto: cortesía ECU 911.

Covid, quien llegó pocas semanas antes de la declaratoria de emergencia sanitaria por la pandemia en el país, apoya emocionalmente a los trabajadores ante el desgaste y el miedo. Foto: cortesía ECU 911.

Pero en los interiores del ECU 911, covid no es solo una mascota, es un miembro más del equipo y además cumple un rol muy importante. 

Por la pandemia del covid-19, la institución empezó a recibir llamadas de personas con familiares enfermos o que presentaban síntomas. Esto tuvo un impacto severo en la estabilidad emocional de los trabajadores, reconoce García. “Él fue un apoyo emocional ante el desgaste y el miedo y permitía distraerse un poco de la realidad. Saber que ese animalito con ese lenguaje de ternura que maneja nos permitía desahogar y olvidar la problemática y que el personal se estabilice”, agregó.

Covid es un perro muy sociable y se acerca a cualquier persona que busque darle cariño. Le encanta jugar y acompañar a los demás. Así fue que el personal decidió darle el puesto simbólico de Director Perruno y entregarle su propia identificación. Es un gafete oficial de la institución en donde consta su nombre. Él tiene acceso a todas las áreas del ECU 911 en Quito y desde el comedor de la entidad se gestiona su alimentación. 

 “Es un miembro más de la familia ECU-911”, dice García, quien asegura que para los trabajadores ha sido un cambio en el sentido anímico y emocional el saber que tienen una mascota que los representa y los une. Por eso todos están comprometidos con su cuidado. Hacen colectas para comprar alimento y no faltan las golosinas. Además, están pendientes de sus tratamientos antipulgas, baños y cuidados médicos.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (28)
No (3)