18 de May de 2012 12:47

El parque de Lago Agrio seduce con su colorido

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El parque central de Lago Agrio, en Sucumbíos, cautiva al visitante de dos maneras. En la mañana se destacan las jardineras que abundan en su interior; por la noche, subyuga al visitante por las luces decorativas.

El colorido de las plantas le da un verde casi selvático a la decoración del lugar. Los jardines se destacan, principalmente, en la entrada general del parque.

El visitante se topa con un gran espacio circular que se asemeja a un ágora griega. Allí, el paseante elige la ruta de visita que realizará en el interior del lugar.

Las personas tienen varias opciones donde pueden descansar, caminar y observar. Por ejemplo, el parque dispone de dos puentes pequeños. Cada uno se erige sobre una pileta redonda. Sus aguas son claras y permite mirar el fondo cuyo decorado es de cerámica. El color de la baldosa le da un toque de azul marino a la fuente.

Para mayor comodidad, existen pasamanos metálicos en los costados de los puentes. Con el fin de evitar caídas o resbalones, el piso de los pequeños viaductos es de piedra antideslizante.

El parque también cuenta con una pileta, que se ubica tras el ágora central. También es de piedra y su forma se asemeja a las piletas de la época de la Colonia: dos bandejas de roca donde se cae el agua de forma sincronizada.

La pileta cobra vida en la noche, cuando las luces del parque se encienden. La iluminación es el segundo elemento que cautiva al visitante. A lo largo de los caminos interiores se encuentran pequeños postes de luz.

Mientras que en las jardineras de los dos puentes y de la pileta hay reflectores que iluminan el agua que allí corre; debajo de los puentes hay unas mangueras iluminadas que destacan la parte inferior de esa estructura.

Los paseantes caminan sobre ese lugar y observan con mayor intensidad la escultura que hace alusión a la vida petrolera de la provincia. Esta se levanta junto a la pileta y tiene la forma de un martillo hidráulico, similar a los que se usan para extraer petróleo.

La parte posterior del parque es la menos iluminada por los faroles. Allí, las parejas se encuentran para conversar en las sillas de madera que se ubican en los pasos con menos luz. El visitante que va en familia o con amigos también tiene la opción de conversar, sentado en las tres casetas que se encuentran en los extremos más elevados del parque.

Estas edificaciones son una especie de bóveda, donde cuatro pilares sostienen un domo de cemento. En el interior hay tres sillas de madera para descansar. Los visitantes optan por este sitio para charlar y, en caso de lluvia, resguardarse.

La vista privilegiada de estos tres domos hace que el visitante contemple en su totalidad al parque. Además, se puede mirar a la nueva catedral que se está construyendo junto a este sitio.

Para mantener el lugar limpio, los recolectores de basura se encuentran dentro del parque. Las personas que visitan el lugar también disponen de dos baños públicos, cuya atención se extiende hasta la noche.

En las afueras del parque se ubican vendedores de artesanías como pulseras o pinturas.

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