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Un Gulliver de casas y de barcos

El 2006 es un año que Paúl Molina, ingeniero de profesión, nunca olvidará. Además del nacimiento de su primera hija, Paula, fue la época para retomar un viejo pasatiempo: el modelismo.

Con la imaginación se pueden fabricar muchas cosas y Paúl aprendió a hacer barcos, aviones y casas. Su papá, Oswaldo, y su tío, Fernando Proaño, le enseñaron el arte. Al principio trabajó para una empresa elaborando casas a escala. Luego le fabricó una pequeña casa a su hija Paula y volvió a meterse en su pasión.

Por ese mismo tiempo, hace alrededor de 3 años, la Cervecería Nacional implementó un concurso llamado Siembra Futuro. Paúl y sus familiares decidieron participar incluyendo a Verónica Carranza, su esposa quien se encargó de las capacitaciones.

“Habían dos tipos de premio, el uno era el financiamiento del proyecto y el otro era la asesoría técnica. Ganamos el último”.

Ya con la ONG que nos dio la asesoría, añade Molina, iniciamos la empresa. “Nuestro portafolio de proyectos incluye tres líneas: casas, aviones y barcos. Trabajamos con MDF, balsa, laurel o cualquier material que sea moldeable”, cuenta el artesano.

Los aviones son tallados y lijados, especialmente en los detalles. “Las casas, en cambio, las trabajamos con una técnica que se llama fresado digital que implica un trabajo en la computadora. Hacemos un plano en AutoCad que luego se corta en la fresadora que es una especie de plancha que va partiendo las piezas”.

Actualmente los pedazos de las casas se maquilan en Riobamba y en Quito por medio de proveedores. La idea actual de Molina que tiene como objetivo fomentar el ‘hobby’ es vender las casas desarmadas.

“Queremos que el comprador se dé el gusto de montar la casa porque comercializar los objetos listos es más fácil aunque el armado en sí es un proceso que incluye más tiempo y la aplicación de muchos detalles”.

La casa desarmada puede llegar a costar entre USD 300 ó 400. Tiene tres pisos: un altillo, los dormitorios y el área social. Cuentan con 60 cm de longitud, 70 cm de largo y 32 cm de ancho. Si se vende por piezas, el monto es de USD 700.

En cuanto a los barcos, se comercializan en tres tipos de dificultad: el básico que puede llegar a costar USD 20; el medio que tiene un precio de USD 70 y el avanzado que vale USD 96. También vienen en kits.

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