Siete pasos se necesitan para lavarse bien las manos
La seguridad en las fronteras se debilitó en tres años
Nuevos cuadros se forman para renovar el espectro político
Contratos petroleros ya pueden modificarse con la Ley
‘Júnior’, el testigo silencioso del éxito de Independiente
Jaime Culebras trabaja en la conservación mediante s…
Misión de la CIDH visitará Ecuador desde el 1 de diciembre
COE confirma aplazamiento de la apertura de frontera…

La bomarea contagia el color andino a los jardines

La alpacorral es una planta andina nativa. Sus flores rojas y largas se llaman también ‘aretes de bruja’.

La alpacorral es una planta andina nativa. Sus flores rojas y largas se llaman también ‘aretes de bruja’.

La bomarea o alpacorral es una planta endémica de los Andes. Es común a lo largo del bosque andino, desde los 1 000 hasta los 4 000 metros sobre el nivel del mar (msnm). Comúnmente se le conoce como ‘arete de bruja’, por sus flores.

Estas flores son muy llamativas, de color rojo o amarillo, se encuentran hacia el extremo superior o parte terminal de la planta en un tipo de inflorescencia llamada umbela (flores que nacen en un mismo punto del tallo).

Se la utiliza como planta ornamental. Su cultivo, explica el Ing. Carlos Ruales, es muy sencillo ya que es una planta resistente a los agentes naturales.

En invierno casi no necesita riego; en verano este debe limitarse a dos veces por semana. Se puede cultivar por esquejes o semillas sin problema.

Suplementos digitales