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Un filme revisa la historia del escritor Gustavo Garzón

Clorinda Guzmán, madre del escrito Gustavo Garzón relata los años de lucha por exigir justicia y verdad sobre la desaparición de su hijo. Foto: cortesía Rec Films

El documental ‘Brutal como el rasgar de un fósforo’ repasa la vida de Gustavo Garzón, el escritor ecuatoriano que desapareció hace más de 30 años durante el gobierno de Rodrigo Borja. La cinta se proyectará en el cine Ochoymedio, en Quito, entre el 21 y el 28 de julio.

En enero de este año, el Estado ecuatoriano reconoció su responsabilidad internacional por la desaparición forzada de Garzón, durante una audiencia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos

Cuando desapareció, el escritor de 32 años vivía en Quito, donde trabajaba en su tesis de doctorado en Letras en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. La noche del 9 de noviembre de 1990 salió con un grupo de amigos a una discoteca y su familia nunca más lo volvió a ver.

Mayra Caiza conoció la historia de Garzón hace unos cuatro años, a través de otros casos de personas desaparecidas. Desde entonces, la investigación y seguimiento que le dio al caso le permitió desarrollar un guion.

La Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (Inredh) y Rec Films crearon una alianza para coproducir el filme, cuya dirección estuvo a cargo de Elizabeth Ledesma.

La cinta se divide en dos partes. La primera, sigue la estructura de un documental biográfico común que retrata cronológicamente la vida de Garzón. Una infancia alegre, siendo el último de cuatro hermanos y sus años de estudiante en el colegio Montúfar, donde empezó a escribir sus primeros ensayos. También se cuenta sobre su paso por la Universidad Central, donde se graduó como licenciado en Matemática y Estadística, aunque nunca dejó de lado el profundo interés por las letras, incluso mientras trabajó para la desaparecida Ecuatoriana de Aviación.

Testimonios de familiares y amigos, fotografías, registros de archivo, textos, recortes de prensa, dramatizaciones e incluso la voz del propio escritor, que apareció en un archivo de audio durante la investigación, son elementos que se utilizan acertadamente para darle un sentido narrativo al retrato biográfico. La directora escoge filmar en blanco y negro, dándole un sentido atemporal a este caso, que lleva abierto tres décadas.

La cinta adquiere otro tono, mientras se empieza a hablar del escritor militante, preocupado por generar un cambio de consciencia en busca de una sociedad más justa y libre.

En 1989 es detenido y acusado de pertenecer al movimiento Montoneras Patria Libre. Un año después es liberado y pocos días después, el relato llega hasta la fatídica noche de su desaparición. La historia de Garzón también es el calvario de una familia que llora una pregunta sin respuesta.

“Es una decepción enorme, haber luchado tantos años y no conseguir nada, porque los gobiernos han sido sordos, ciegos y mudos”, dice Clorinda Guzmán, una madre que aún espera una respuesta por parte del Estado sobre el paradero de su hijo.

En ‘Brutal como el rasgar de un fósforo’, el cine vuelve a ser un ejercicio de memoria y una voz de denuncia, que trasciende el caso particular de Garzón, para convertirse en el reflejo de la zozobra en la que viven cientos de familias y de un sistema de justicia responsable de resolver esos casos.