‘Doctor Strange en el multiverso de la locura’, una oscura fantasía

El actor Benedict Cumberbatch interpreta a Stephen Strange en la película ‘Doctor Strange en el multiverso de la locura’. Foto: cortesía Walt Disney

Benedict Cumberbatch está de regreso como protagonista de ‘Doctor Strange en el multiverso de la locura’. La nueva película de los estudios Marvel llegó a la cartelera local desde el miércoles 4 de mayo del 2022.

Sam Raimi se suma a la larga lista de directores que le han dado forma al Universo Cinematográfico de Marvel (UCM). La millonaria franquicia sigue en expansión hacia una nueva escala visual y narrativa, intentando superarse a sí misma, para sorprender a sus espectadores.

Del universo al multiverso

Cuando el doctor Stephen Strange inició su viaje hacia las artes místicas en ‘Doctor Strange’ (2016), Ancestral ya le introdujo en el concepto del multiverso.

“Este universo es solo uno de un número infinito. Mundos sin fin. Algunos benévolos y otros llenos de malicia. Lugares oscuros donde los poderes más antiguos que el tiempo yacen hambrientos y esperando. ¿Quién eres en este vasto Multiverso, Dr. Strange?”, le dijo el personaje de Tilda Swinton.

En las siguientes producciones del UCM, esa idea prosperó como una estrategia de sobrevivencia. También lo hizo como un impulso creativo, que funciona como una hoja en blanco para los siguientes escritores y directores.

También fue una alternativa para la inevitable retirada de la primera generación de actores que pelearon grandes batallas como los grandes superhéroes del nuevo milenio.

La idea del multiverso resonó con más fuerza en series como ‘Loki’, el personaje que abrió la puerta de algunos de esos universos alternativos. La idea también fuer parte de ‘Wanda Vision’, donde la Bruja Escarlata alcanza a ver a sus hijos pidiendo ayuda desde un universo paralelo mientras intentaba descifrar los secretos del Darkhold.

Sin embargo, sería el propio Doctor Strange quien haría que el tejido de la realidad se desgarre. Lo hizo cuando accidentalmente alteró un hechizo que atrajo a personajes de otros universos en la película ‘Spider-Man: No Way Home’.

El multiviaje del hechicero

Con esos antecedentes y de la mano de Sam Raimi, ‘Doctor Strange en el multiverso de la locura’ empuja el cine de superhéroes hacia un lugar más oscuro e incierto, en el reconfigurado Multiverso Cinematográfico de Marvel (MCM).

La cinta de Raimi está ambientada en varios universos, multiplicando las tramas, los conflictos y el espectáculo visual.

En uno de ellos, Strange asiste a la boda de Christine Palmer (Rachel McAdams), visiblemente arrepentido por haber perdido al amor de su vida.

En una realidad paralela, otro Strange intenta absorber el poder de abrir portales y desplazarse entre distintos universos que tiene América Chávez (Xochitl Gómez), mientras son perseguidos por un monstruo que tiene las mismas intenciones.

La asustada adolescente logra abrir un portal y apenas escapa con vida, solo para encontrarse nuevamente con un Strange que la salva del furioso monstruo, que resulta ser un demonio al servicio de Wanda Maximoff (Elizabeth Olsen).

Tras perder a su hermano Pietro y el amor del androide Vision, la Bruja Escarlata se reveló (en ‘Wanda Vision’) como un ser trágico y oscuro que la llevó a aislarse en una realidad construida con hechizos, pero en la que vivía feliz con la familia que anhelaba tener.

Ahora que esa realidad ha desaparecido, la Bruja Escarlata quiere apropiarse del poder de América Chávez para fusionarse con el universo en el que vive la vida que ansía. Strange, por su parte, asume la tarea de proteger a Chávez en este y en todos los universos en los que son acosados por las fuerzas destructivas de la Bruja Escarlata.

Un espectáculo multidimensional

Raimi es un director que ha transitado por los universos del terror, la fantasía y la acción. En su multiverso fílmico conviven títulos como ‘Evil Dead’, ‘Oz the Great and Powerful’ y ‘Spider-Man’.

Ahora ha puesto esa experiencia al servicio de una película que resulta espeluznantemente entretenida, lo suficiente para dejar pasar ciertos empalagos visuales, pero que ciertamente refresca el estilo y el tono narrativo del UCM.

Criaturas monstruosas, espectros paranormales, mitología demoniaca y zombies son variaciones de un género que el director administra con creatividad y a modo de homenaje.

Los dilemas que se gestan entre los anhelos y temores de Strange y la Bruja Escarlata se materializan en las múltiples versiones de sí mismos. En esa experiencia visual enmarcada en tono de tragedia queda la sensación de un ser humano enfrentado a sus múltiples versiones y realidades internas.

El director tampoco descuida el ‘fan service’ y deja que los guiños, los inesperados cameos y las conexiones con otras producciones de la franquicia detonen el asombro de los fans más devotos.

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