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Egipto cree que estatua recuperada no era de Ramsés II

Varios trabajadores egipcios permanecen contra la parte de una estatua desenterrada en el barrio de Souq al Khamis, en El Cairo (Egipto) hoy, 9 de marzo de 2017. Según fuentes oficiales, se han encontrado dos partes de estatuas reales de la XIX dinastía e

Varios trabajadores egipcios permanecen contra la parte de una estatua desenterrada en el barrio de Souq al Khamis, en El Cairo (Egipto) hoy, 9 de marzo de 2017. Según fuentes oficiales, se han encontrado dos partes de estatuas reales de la XIX dinastía e

Los arqueólogos comenzaron a desenterrar varias partes de la gigantesca estatua el 9 de marzo. Foto EFE

Una gigantesca estatua recuperada hace unos días en El Cairo no era de Ramsés II, como se creía, sino del faraón Psamético I, de la XXVI dinastía de Egipto, revelaron hoy, jueves 16 de marzo de 2017, las autoridades de ese país.

Un grupo de arqueólogos egipcios y alemanes trabaja desde la semana pasada desenterrando partes de la estatua. “Los jeroglíficos y los estudios iniciales de los fragmentos de este coloso apuntan a que pertenece al faraón Psamético I (664-610 A.C.)”, dijo el ministro de Antigüedades egipcio, Khaled El-Enany, según el sitio web Al Ahram.

“Si pertenece a este faraón, sería la estatua más grande del Período Tardío que se haya descubierto en Egipto”, manifestó. El funcionario indicó que “la columna principal del tronco preservó uno de los cinco nombres del faraón Psamético I”.

Los arqueólogos comenzaron a desenterrar varias partes de la gigantesca estatua el 9 de marzo. En principio creyeron que se representaba a Ramsés II, uno de los faraones más poderosos del antiguo Egipto.

La estatua, que mide en torno a ocho metros, se encontraba sumergida a una profundidad de tres metros en aguas subterráneas bajo el barrio obrero de Al Matariya, en el este de El Cairo.

La semana pasada se rescataron partes de la corona, el ojo derecho y la oreja derecha, mientras que el lunes fue elevada la parte superior del cuerpo. Todas las piezas fueron trasladadas el miércoles al Museo Egipcio, cerca de la plaza Tahrir, en el centro de El Cairo.

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