22 de noviembre de 2019 13:42

84 bolas magnéticas fueron extraídas de las uretras de dos adolescentes en China

Así lucen las esferas magnéticas que fueron sustraídas de las uretras de los adolescentes. Foto: Wuhan Hospital

Así lucen las esferas magnéticas que fueron sustraídas de las uretras de los adolescentes. Foto: Wuhan Hospital

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Redacción Elcomercio.com

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Un adolescente de 14 años fue llevado de emergencia al hospital de menores de la ciudad Wuhan en China. El muchacho introdujo en sus genitales bolas magnéticas porque, según dijo a los doctores, sintió curiosidad.

El menor metió una hilera de estas bolas por su uretra y al sentir molestias intentó extraerlas con otra hilera de estos objetos. Inmediatamente el dolor apareció en sus genitales, pero por vergüenza no fue capaz de comunicarle a un adulto lo ocurrido.

Al día siguiente de haber colocado las bolas magnéticas en su uretra, estas le provocaron una hemorragia que debió ser atendida con premura. En el hospital fue operado con una técnica de “cirugía de vejiga con gas mínimamente invasiva”, recoge el medio español ABC. El equipo médico que lo atendió logró extraer un total de 53 bolas magnéticas del pene del adolescente.

El Wuhan Children’s Hospital mencionó que poco después otro muchacho de 13 años fue a parar a emergencia por un caso similar. Él había metido 31 de esas esferas por la uretra, pero a diferencia del primer caso, las bolas permanecieron en su interior por dos meses.

La radiografía reveló la cantidad de bolas magnéticas que tenía uno de los adolescentes en la uretra. Foto: Captura

La radiografía reveló la cantidad de bolas magnéticas que tenía uno de los adolescentes en la uretra. Foto: Captura


Los dolores abdominales no le permitieron esconder lo que había hecho en su cuerpo. Al ser consultado sobre por qué lo hizo dijo que trataba de “explorar el cuerpo humano”. Él también fue sometido a la

Personal del Hospital Wuhan comentó que de estos casos reciben cada año al menos diez. Los niños y adolescentes introducen diferentes objetos en su cuerpo porque les provocan curiosidad los agujeros del mismo. En su intento por analizar los “secretos de la anatomía humana” ponen en riesgo su salud, recoge ABC.

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