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Los sorbetes reutilizables y ecológicos ganan espacio en el mercado ecuatoriano

Sorbetes de papel, vidrio y silicona son algunas de las opciones más novedosas. Foto: Cortesía Priscila Ordóñez/Sorb3r

Los sorbetes de papel, metal, vidrio y acero son algunas de las alternativas para evitar el uso de los plásticos. Estos últimos están prohibidos en diferentes ciudades del mundo, como Quito, debido a su impacto en el ambiente.

Según datos de la Organización Naciones Unidas, la mayoría de estos sorbetes no se reciclan y terminan en los océanos. Allí pueden tardar más de 100 años en degradarse. Aunque no hay cifras oficiales de su uso en el mundo, se conoce que solo en Estados Unidos se emplean más de 500 millones cada día en restaurantes, hoteles y hogares.

Con la idea de reducir el consumo de sorbetes en Quito, y evitar que sean entregados en locales comerciales, desde el 27 de julio de este 2021 entró en vigencia la prohibición del expendio de estos productos plásticos de un solo uso.

Ante esta medida, los consumidores han empezado a buscar otras opciones. Ruth Salvador, especialista en Sostenibilidad, explica que el mayor aporte al planeta es no utilizar sorbetes para evitar que se produzcan nuevos productos.

Si buscan alternativas sostenibles, pueden recurrir a los reutilizables como los de bambú o acero. Salvador dice que en estos casos es importante darle una larga vida útil.

Priscila Ordóñez, fundadora de la iniciativa Sorb3r, vende sorbetes de acero, vidrio y silicona. Esta emprendedora vivía en Seattle, Estados Unidos, que es uno de los países pioneros en la lucha contra los materiales desechables.

Sorb3r ofrece sorbetes reutilizables de acero, vidrio y silicona. Foto: Cortesía Priscila Ordóñez/Sorb3r
Sorb3r ofrece sorbetes reutilizables de acero, vidrio y silicona. Foto: Cortesía Priscila Ordóñez/Sorb3r

Al ver que en Ecuador esto no estaba presente, empezó a comercializar estos productos en 2018 con la idea de aportar a un cambio de hábitos.

Cada material tiene una función distinta. Los de acero funcionan bien para bebidas frías, pero no para calientes. Los de vidrio son útiles para todo tipo de bebidas y los sorbetes de silicona son más seguros para niños.

Si los lleva a un restaurante, se recomienda lavarlos en el lugar, inmediatamente después de su uso. Al llegar al hogar, Ordóñez recomienda limpiarlos con el jabón destinado para lavar los platos.

Cristóbal Iván Vela, propietario y fundador de Verde Papel, ofrece sorbetes de papel compostable. Estos no son reutilizables, pero se descomponen en 30 días después de su uso, al estar expuestos a condiciones naturales como sol o lluvia.

Verde Papel ofrece sorbetes de papel que tardan 30 días en degradarse. Foto: Cortesía Cristóbal Vela/Verde Papel
Verde Papel ofrece sorbetes de papel que tardan 30 días en degradarse. Foto: Cortesía Cristóbal Vela/Verde Papel

Este papel proviene de bosques sustentables o donde se controla su tala. Por eso, dice Vela, no aporta a la explotación de los árboles.

En Verde Papel se ofrecen dos tipos de sorbetes. Los primeros tienen tres capas y pueden tener hasta una hora de contacto con el líquido. Los otros tienen cuatro capas, lo que les permite estar más de tres horas en las bebidas. Para

Vela, cada vez más personas están optando por este tipo de alternativas para luchar contra la contaminación por plástico.

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