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Frustración y tristeza, el lago Uru Uru se llena de plásticos

La falta de acciones contra la contaminación han hecho de que el lago boliviano Uru Uru, declarado sitio Ramsar en 2002, vuelva a llenarse de plásticos y basura pocos meses después de haberse efectuado una masiva campaña de limpieza que retiró toneladas de deshechos de sus márgenes. Foto: EFE

La falta de acciones contra la contaminación han hecho de que el lago boliviano Uru Uru, declarado sitio Ramsar en 2002, vuelva a llenarse de plásticos y basura pocos meses después de haberse efectuado una masiva campaña de limpieza que retiró toneladas de deshechos de sus márgenes.

“Es una frustración terrible y una decepción”, “lamentablemente no se han hecho más acciones”, “solo se hizo la limpieza y (todo) quedó ahí”, manifestó este jueves 16 de diciembre del 2021 el activista del Centro de Ecología y Pueblos Andinos de Oruro Limbert Sánchez.

Lluvias y falta de prevención

La llegada de la época de lluvias ha agravado la situación puesto que el agua ha saturado los canales que atraviesan la ciudad de Oruro y que desembocan en el llamado río Tagarete, una especie de alcantarilla a cielo abierto, que conecta con el Uru Uru.

Sánchez dijo que “son cientos y miles de plásticos”, principalmente que corresponden a botellas de gaseosas y refrescos, los que llegan hasta el lugar y que han provocado que el canal “esté repleto” con desperdicios que comienzan a invadir el lago.

Este activista junto a otros realizó a mediados de mayo una limpieza y advirtió de que la basura volvió a copar los márgenes del espejo de agua que se recupera en esta época y que ahora por la humedad “es muy complicado” efectuar una limpieza manual.

“Con seguridad este avance de los plásticos va a continuar”, dijo Sánchez, que teme que hasta febrero y después del carnaval, época en que la basura que produce Oruro es mucho mayor, la situación se asemeje de nuevo a la que se presentó en abril de este año cuando el Uru Uru se volvió un enorme basural.

Si toda la basura no llega al lago es porque “hemos encontrado más de treinta perros muertos” acumulados en el canal que son una especie de “dique” que por el momento detiene la basura y todo produce “un olor muy fuerte” y pestilente, aseguró.

Un problema recurrente

En abril de este año, la contaminación del lago llegó a un extremo que se hizo una gran campaña de limpieza en la que intervino la Alcaldía de Oruro, el Gobierno y decenas de voluntarios que recogieron toneladas de desechos.

“Después de la limpieza del municipio no se ha continuado con medidas que podrían permitir la prevención” como la instalación de rejillas para evitar que el agua arrastre los plásticos, dijo Sánchez.

Además que han seguido echando al lago “aguas ácidas” producto de la labor de una mina en el norte de la ciudad ya que el signo de esto es que las botellas y los plásticos tienen un color amarillento, remarcó.

El lago Uru Uru y su vecino Poopó fueron declarados en 2002 sitios Ramsar, que es una convención relativa a los humedales de importancia internacional, por la biodiversidad que acoge unas 76 especies de aves y 120 000 flamencos de tres de las seis especies que hay en el mundo.

Por efectos del cambio climático, el Uru Uru, que es un lago que en época húmeda tiene algo más de metro y medio de profundidad y unos 214 kilómetros cuadrados, pierde gran parte de su volumen en el que anteriormente abundaban peces como el pejerrey, karachi y mauri.

La degradación de este espacio situado a tres kilómetros de Oruro, en plena meseta altiplánica boliviana, ha mermado la actividad pesquera y el flujo turístico que hace décadas su característica.

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