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La boa pigmeo es vista nuevamente en Loja

La boa pigmeo es una especie no venenosa, lenta y pequeña, que vive en ambientes fríos

La boa pigmeo es una especie no venenosa, lenta y pequeña, que vive en ambientes fríos

La boa pigmeo es una especie no venenosa, lenta y pequeña, que vive en ambientes fríos. Foto: Cortesía Alejandro Arteaga/Tropical Herping

La boa pigmea fue vista nuevamente este mes en la parte sur de Ecuador. Esta especie está catalogada como amenazada y un grupo de investigadores la había estado buscando desde hace cinco años, sin tener éxito.

Alejandro Arteaga, director científico de Tropical Herping, explica que el hallazgo fue algo que no se esperaban. Este grupo de investigadores realiza desde el 2013 un libro de reptiles del Ecuador.

Hasta el momento han fotografiado a alrededor de 400 de las 460 especies existentes y esta boa estaba en el top 10 de los ejemplares más raros o difíciles de encontrar. Desde hace cinco años no tenían evidencias de este animal, hasta que, hace dos semanas, la encontraron bajo unos escombros durante una expedición que realizaron en busca de especies de ranas.

Según Arteaga, el hallazgo se produjo en una zona que se encuentra en el límite del Parque Nacional Podocarpus, entre Loja y Zamora. La boa apareció en la carretera, lo cual no es común, dice Arteaga, ya que por lo general están cerca de riachuelos.

Estas boas son inofensivas. No tienen veneno y son muy lentas, por lo que han desarrollado otros mecanismos de defensa. Arteaga explica que, cuando se sienten amenazadas, pueden tener tres actitudes: se enrollan, emiten un olor desagradable para fingir que están muertas y son capaces de segregar sangre para ahuyentar a sus depredadores.

Normalmente esta especie está distribuida en los bosques nublados del norte de Perú y sur de Ecuador, sobre todo en las partes más frías donde prácticamente ya no encuentran serpientes.

Según Arteaga, en los últimos 10 años son muy pocas las personas que han logrado ver a estas boas. La principal amenaza para la especie es el cambio climático, ya que esta es una serpiente que está adaptada a ambientes fríos.

En su hábitat, las cumbres son más bajas que en otros lugares del país, por lo que llegará un punto en el que las culebras no podrán seguir subiendo, si la temperatura aumenta. La deforestación en Loja y Zamora también es una amenaza.