Tema

tolerancia

La diferencia como algo deseable

En su oficina, Santiago Castellanos abre un post en su muro de Facebook: un artículo sobre la masacre en la discoteca Pulse, en Orlando. El acontecimiento perturbó los giros del planeta y puso en duda si alguna vez podremos convivir como en una gran jam session, donde cada uno toque por su lado pero exista armonía. Con esa idea, Santiago (escucharlo en sus cursos donde conjuga cine y teorías queer es un deleite) se presta a hablar sobre la integración de las diferencias en la sociedad, o de esa tolerancia que pareciera agotada...

‘Me abstengo’

Tal fue la divisa de Michel de Montaigne frente a las enconadas disputas que dividían a católicos y protestantes en una época en la que Francia ardía en hogueras de odio, venganza y fanatismo.

‘Doritos Rainbow’, una versión novedosa para apoyar a la comunidad Glbti

Doritos lanzó una versión especial y multicolor de sus triángulos de maíz. Tanto el empaque, como las frituras tienen las tonalidades del arcoíris, que también son los correspondientes de la bandera de la comunidad Glbti. Precisamente la edición especial de este producto, reconocido a escala mundial, busca apoyo para la fundación ‘It gets better’.

La tolerancia

Me refiero al presidente Galo Plaza y su periodo de gobierno desde 1948 y al giro fundamental de la política ecuatoriana respecto a la estabilidad del Mandatario.

Circo Timoteo, un espectáculo en Chile

El circo de transformistas Timoteo es uno de los espectáculos más peculiares de América Latina.

Respeto y tolerancia

En una reciente entrevista en Ecuavisa, al responder sobre cómo debiera cambiar la actividad política en el Ecuador, el exvicepresidente Lenin Moreno usó, deliberada y repetidamente, dos palabras llenas de significado: “respeto y tolerancia”.

La Cantera no logró aglutinar el trabajo sexual del Centro

Casi nueve años han pasado desde que La Cantera, en el barrio San Roque, fue concebida como la zona de tolerancia, para reubicar a las trabajadoras sexuales del Centro Histórico.

Tolerancia y Libertad

El mundo gira alrededor del terror y todos quieren paz. La humanidad no está dispuesta a ceder, quiere democracia. La verdad es que no nos dejaremos vencer por el miedo de los extremistas, vengan estos de la derecha, la izquierda o sean puros revolucionarios, pues lo único que demuestran es poca tolerancia. No podemos ni debemos callar, nuestros lápices están para escribir y dibujar, nuestras voces para demostrar, nuestros cerebros para mantener vivos los pensamientos y la inteligencia para guiar todas nuestras acciones hacia los mejores senderos.

Tolerancia y fanatismo

‘Buscar y decir la verdad, tal y como se piensa, no puede ser nunca un delito. A nadie se le debe obligar a creer. La conciencia es libre”. Estas palabras fueron escritas por Sebastián Castellio en 1551 en una época en la que se condenaba a la hoguera a todo aquel que se atrevía a contrariar el dogma imperante en materia religiosa. Escuetas y rotundas, estas palabras constituyen la primera formulación de la libertad de expresión, la primera apelación a la tolerancia, conceptos, en verdad extravagantes en esos años opacados por el fanatismo. Castellio era un teólogo que se enfrentó a Juan Calvino, ese recalcitrante puritano, hombre implacable y vengativo (rasgos con los que, a su vez, él concebía a la divinidad), que se apoderó de la ciudad de Ginebra donde impuso un protestantismo minucioso y represivo. Castellio estaba horrorizado, asqueado ante la pira en la que ardió el médico español Miguel Servet y a quien Calvino lo acusó de hereje condenándolo a morir en la hoguera (1553). “Mata

Todo vale

Aquello de “todo vale” es el signo de los tiempos. Eso no quiere decir que haya triunfado la tolerancia y que reine una razonable diversidad. El asunto, me temo, es que asistamos a la caducidad de los valores y a la abolición de los linderos. Y ocurre que sin linderos, no tenemos capacidad de discernir, ni podemos distinguir lo legítimo de lo ilegítimo. No sabemos desde dónde y hasta dónde van los derechos y dónde comienzan los abusos. Como no hay convicciones que impongan pautas, disciplinas íntimas, lo que prosperan son los intereses con su dictadura de cálculos. Con la caducidad de la vergüenza, reina el cinismo.