Tema

Simón Espinosa Cordero

Herodes y los magos

Lectoras: las equivocaciones más frecuentes al hablar o al escribir son los lapsus linguae y los lapsus cálami. Por ejemplo: Juana López narrando en radio Drácula: “Los ratones dispararon a la dueña del hotel”, en vez de “Los ladrones dispararon a la dueña del hotel”. Otro ejemplo, Pedro Pérez en un WhatsApp a Nina Kaiza-Chana desde el Estadio de Nizhny Nóvgorod: “Te mando fotos de piernas preciosas”, en vez de “Te mando fotos de piedras preciosas”. Hay también equivocaciones de la vejez. Por ejemplo, escribí en mi columna del domingo: “La expresidenta de Chile, Cristina Allende”, en vez de: “La expresidenta de Chile, Michelle Bachelet”. ¿Habré estado yo pensando en alguna Cristina de Carondelet? Os pido, pues, lectoras, extender vuestra comprensión a estos naufragios en el Mar Muerto de mi triste senectud.

El balón de la alegría

Simón Espinosa Cordero

Pudo haber un milagro ecuatoriano

Cuando la parte hablada de la entrevista termina, y la sesión de fotos empieza, Simón Espinosa me dice algo fundamental mientras se acomoda junto al piano que preside la sala de su casa: “Los milagros en los que sí creo son los del amor”.

Espinosa: ‘Cuando es contra un prepotente, no hay que tener piedad’

Hay libros que sirven para no perder la memoria. Ese es el caso de ‘Vine, vi, linché’, de Simón Espinosa Cordero: 124 dardos (o columnas de opinión) que apuntan a asuntos de la vida en sociedad que de­berían importarnos a todos.

Suplementos digitales