Tema

juan esteban guarderas

¿Bajar la persiana metálica?

¿Hasta cuándo Ecuador? ¿Hasta cuándo tiene sentido soportar los escándalos, las mafias, los robos, la corrupción? Está bien ser patriota. Genial ponerse la camiseta y lucharle. Pero, ¿sin límite? ¿A costa de la propia vida? ¿Sacrificando el bienestar propio y de la familia?

Trump y el poder de los símbolos

Cuando miraba el maremoto de escándalos – de corrupción, de rupturas institucionales y democráticas, exabruptos y lenguas largas – que poblaban permanentemente la actualidad del gobierno de Correa, solía pensar, “¡Qué locura! Lucio, Mahuad, Bucaram cayeron por tanto menos.” ¿No se sorprenden ustedes de ver cuánto se estiró la paciencia de los ecuatorianos? ¿Cómo medirlo? ¿Qué hizo Correa para que los niveles de tolerancia de la gente se alarguen tanto?

Gato por 1 000 liebres

Es una estafa el Estado que ahora tenemos, la Constitución, nuestra “soberanía”. ¿Lo dudan? Propongo contrastar dos realidades. Primera realidad, el artículo 5 de la Constitución dice “No se permitirá el establecimiento de bases militares extranjeras ni de instalaciones extranjeras con propósitos militares. Se prohíbe ceder bases militares nacionales a fuerzas armadas o de seguridad extranjeras.” En cualquier país, los primeros artículos constitucionales definen – evidentemente – lo prioritario. En Argentina el artículo 5 instaura el modelo federal, en Brasil la igualdad de ante la ley, en Colombia el reconocimiento de los derechos fundamentales.

Elecciones: irregularidades confesas

La página pública de Facebook de Daniel Noboa Azín, el hijo de Alvarito, es lo más cercano que he visto de lo que sería la página de Papá Noel. Saca, saca, saca los regalos; compra, compra, compra los votos.

La corrupción no te importa

A ti te digo lector. Si tú estás indignado por la corrupción estás majareta. Esa es la postura oficial del sistema legal ecuatoriano. En serio. Actualmente existe jurisprudencia que establece que la ciudadanía no es víctima de la corrupción, lo es el Estado. Los ciudadanos no tienen vela en ese entierro. Según nuestro sistema, los delitos de corrupción son tan ajenos para un ciudadano ecuatoriano como lo sería una manipulación bursátil ilegal en la bolsa de Singapur.

Cómo creer en el Ecuador

Hay un contrato social, los ecuatorianos decidimos vivir entre nosotros. Entre todos acordamos formar un Estado que nos ayude a llevar a cabo la vida en común, nos permita planificar y proyectar un cierto nivel de bienestar. Se viabiliza la vida en sociedad; si alguien hace algo mal, se va a la cárcel, etc. Hay un acuerdo de ser un país, de dotarnos de nuestras propias normas, de hacer una comunidad.

L’argent n’a pas d’odeur

¿No se preguntan por qué el Estado ecuatoriano devino en una cloaca? Yo me lo pregunto todo el tiempo. Cuando veo las Escuelas del Milenio, en soletas, como si fueran edificios con un siglo de antigüedad, con ascensores dañados, comprados con sobreprecio, para una única planta; cada vez que paso por la Plataforma Financiera y recuerdo que el precio pasó de 79 millones – previstos en febrero del 2014 – a 217 millones al momento de su inauguración, no puedo evitar de pensar, ¿por qué?

El mafioso solitario

Luis Loyo cumplía una condena de 9 años en Latacunga por falsificación de documento público, pocos meses después asumió el importante cargo de Director Nacional de Procesos Electorales en el CNE. ¿Se les ocurre algo más paradójico? Les pongo un reto estimados lectores. A que no son capaces de imaginar un puesto de funcionario, cualquiera, donde sea más ilógico, dañino e incoherente colocar a un convicto por falsificación de documentos públicos. Este país está loco.

Implorando a asambleístas

¡Qué idiota yo! Resulta que la Asamblea ha hecho un rol espléndido de lucha contra la corrupción y ni me he dado cuenta. ¿Ya se legisló suficiente? ¿Ya tenemos el cuerpo de leyes perfecto para impedir nuevos casos, enjuiciar los existentes y recuperar el dinero? ¿Aprobada la Ley de Extinción de Dominio? ¿Ya fiscalizaron y enjuiciaron a todo el chorizo de funcionarios corruptos? Debe ser, porque tienen la pachorra de quien camelló incansablemente y ahora se merece acostarse pesadamente en un sofá a tomar margaritas.

La profundidad correísta

La corrupción hay en todo el mundo, aquí y en la Cochinchina. También se sabe que los sistemas de control y sanción pueden fallar, aquí y todos los países. Pero, ¿cuál es la diferencia con Ecuador?La impunidad como principal resultado del sistema. A los mecanismos de control y sanción se los estructuró – a propósito – en la década correísta para asegurar la impunidad. En otros países las instituciones de control y sanción trabajan y ocasionalmente se rompen. Aquí el aparato es inoperante, solo que cada cierto tiempo funciona. ¿Quién se sorprende que haya tanta corrupción, si no hay una institucionalidad para identificar, procesar y castigar a los ladrones?