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diablada de píllaro

Ángeles rebeldes con cuernos y colmillos danzan en fiesta de Ecuador

Píllaro, un pequeño poblado del centro de los Andes ecuatorianos, se convirtió esta semana en un metafórico infierno al ser ocupado por cientos de diablos, que con amenazadores cuernos y colmillos emergieron para danzar incansablemente y revivir una tradición ancestral.

1 500 danzantes participan en la Diablada de Píllaro

Desde hoy, los ‘diablos’ son dueños de las calles de Píllaro. Pueden bailar, asustar, hacer reír a la gente. La diablada se realizará hasta el 6 de este mes en este cantón de Tungurahua, situado a 25 minutos de Ambato. La fiesta se encendió a las 11:00 en el estadio de la parroquia Marcos Espinel, a cinco minutos del centro de la ciudad. Hombres y mujeres de entre 8 y 60 años participaban de este festejo popular, que en enero del 2009 fue declarado Patrimonio Cultural del Ecuador. El desfile comenzó a las 13:30. Cientos de turistas se ubicaron en los alrededores del parque 24 de Mayo, en el centro de la ciudad, para mirar el paso de los diablos. En la actualidad, este evento popular está considerado el segundo más importante de la Sierra centro, después de la Fiesta de la Fruta y de las Flores (FFF). Este año participarán 12 delegaciones o partidas -como las conocen localmente-, con 1 500 danzantes que provienen de una docena de comunidades y barrios. Los colaboradores alistan sus care