Tema

Crónica gastronómica

Cerveza y pizza al estilo Bandido Brewing

Bandido Brewing es lo más parecido a una isla que se puede encontrar en Quito. Una isla dedicada a las cervezas y a las pizzas artesanales.Y como toda experiencia insular, plantea escenarios nuevos y austeros.

Theatrum hace una ‘rentrée’ con sabores locales

Para retomar una relación que ha estado en pausa (por la razón que fuere), siempre es conveniente olvidar lo que ya fue. Lo pasado, pisado. Por eso, para empezar este segundo capítulo de cero, hay que deshacerse de cualquier idea y/o experiencia que se haya tenido respecto del Theatrum. Porque el Theatrum ha cambiado, y, en principio, para bien.

Hay Pan: placeres sencillos (y algo lujuriosos)

El pan –su olor, su textura, su crujido– tiene la capacidad de despertar al ser lujurioso que nos habita; tiene algo que hace que uno lo quiera tocar, oler, mordisquear… cuando lo tiene delante. Es una reacción humana, un impulso atávico, y pasa en cualquier panadería, por eso pasa también en Hay Pan, el juguete nuevo de Jérôme Monteillet Durin, el dueño del restaurante Chez Jérôme.

ZFood se juega por pescados y mariscos a 2 800 msnm

Con los ojos cerrados, y solo escuchando la música, bien podría ser sábado de resaca en una cebichería relajada de La Mariscal. Pero con los ojos abiertos, son las dos de la tarde de un día laborable en uno de los sitios más ‘cool’ de Quito; uno al que es mejor no atreverse a llegar sin reservación. Se llama ZFood y está consagrado a los frutos del mar, un reto del que sale airoso, pese a los 2 800 metros de altitud de su ubicación, que pudieran contradecirlo.

En Ati, la comida coreana es sinónimo de amistad

Salir de Quito sin salir de Quito. Comer nabo, o col, o zuquini, o espinaca (o casi cualquier cosa) por enésima vez y sentir que es la primera, porque no sabe a lo que creemos que debe saber. Dos privilegios reservados a las almas inquietas, que no se arredran ante un nombre y un idioma que no comprenden; almas de paladar curioso; almas interesadas en hacer nuevos (y buenos) amigos.

En Botánica, el mejor café se bebe como una infusión

El mesero toma una hojita de la maceta y entra a la cocina. Sale un jugo de fresa, naranja y menta. Otra de las meseras se asoma al patio estira el brazo y corta, con la precisión de un cirujano, sin esfuerzo, limpiamente, un par de hojas. En unos tres minutos el agua de cedrón está en la mesa. Es lo que podría ser bautizado como la ‘experiencia Botánica’: todo natural, todo ‘easy-going’, todo estéticamente placentero.

Suplementos digitales