Tema

benjamín fernández bogado

Acabando con la adolescencia

Este largo periodo de ausencia de madurez en América Latina ha tenido distintas explicaciones. Algunas que se hicieron dogma y habitaron entre nosotros de manera permanente y constante.

De confrontación a reconciliación

La virulenta construcción del denominado "socialismo del siglo XXI" puede acabar con el mismo ritmo como se abatió sobre una parte importante de América Latina: violenta y agresivamente. Los espacios del disenso fueron anulados por una abierta y desembozada acción gubernamental que no solo acabó con la oposición sino además se mofó primero para terminar colocando en prisiones a todo aquel que osara criticarlos después.

La ingratitud y la soledad

Afirman que la gratitud es la cortesía del corazón. Y talvez no haya soledad mayor que aquel que ante la injusticia y el oprobio no recibe el apoyo que debería en los momentos fundacionales de la lucha por la libertad y la democracia que se libra hoy en las calles de Venezuela. Ahí mismo donde un descorazonado Bolívar había afirmado se sentía como si "...hubiera arado en el mar" en la construcción de un espacio común que perteneciera a cada latinoamericano como propio.

No pisaré las calles nuevamente…

Cualquier Gobierno en el mundo sabe que el final de sus días está cerca cuando golpea, hiere o mata a jóvenes, mujeres, niños o ancianos. En esta franja etaria no está permitido reprimir y los gobernantes cuerdos lo saben muy bien.

El sentido del servicio

Uno de los aspectos menos promovidos en la función pública es el del servicio. Se pretende dar la impresión que quien tiene el poder no puede ponerse a la altura del pueblo que lo votó para dicha tarea. La soberbia en el ejercicio de la función es tan grande que emperadores como Julio César dicen que tenía una persona que cada mañana le recordaba su condición de humano y por lo tanto falible. No es fácil hacerle entender al Mandatario que su condición de servidor público lo hace sirviente de sus mandantes que constituyen la sociedad en su conjunto. La soberbia por un lado, el resentimiento por el otro o el odio como mecanismo de atemorizar al adversario no resultan comprensibles para quienes entendemos que el poder solo se legitima en el servicio y que es ahí donde cobra sentido y proyección. Vale en función directa de comprender la real ecuación del poder y su dirección social.

El eterno iconoclasta

Una reiterada manera de enfrentar la realidad ha sido imaginarse y venerar en algunos casos a los personajes que se alzan contra las normas y los modos. La cuestión parece ser la de resistir la realidad pero desde una perspectiva del evasor, del que va contracorriente y que encarna a un grupo importante de personas que ven la imposibilidad de soñar un horizonte diferente que no sea por otro medio que el encarnado por el iconoclasta.

La participación democrática

La democracia es ciertamente un sistema político sostenido sobre el grado de involucramiento individual y grupal en los asuntos públicos. Ella se define y se hace en conjunto, pero también en solitario pero... para los demás. Es un acto de amor en el sentido del compromiso que conlleva participar para perfeccionar el concepto democrático. No es extraño por lo tanto que algunos gobiernos insistan con vehemencia en cortar la relación de la prensa con los ciudadanos que es como dejarlos sin oxígeno para respirar. Es intentar participar sin estar informados. La tozuda vocación autoritaria de perseguir a los medios y restringir el acceso a la información pública es característica de varios gobiernos de la región que no temen caer en abiertas contradicciones como las de proteger al que filtra información que los gobiernos quieren esconder y al mismo tiempo censura el acceso a la información a la prensa y los ciudadanos a escala local. La incoherencia incomoda por vergüenza al principio pero

Marca registrada

La difícil marcha hacia una democracia creíble y sólida aún tiene un largo camino que recorrer en América del Sur. La última cumbre en Paramaribo donde la presidencia pro témpore de la Unasur fue transferida al mandatario de Surinam Desiré Bouterse es casi una metáfora del subcontinente. Este Presidente que más que currículum tiene prontuario, está acusado de golpista, violador de derechos humanos, narcotraficante y amañador de elecciones no tuvo mejor manera que dejar inaugurado el foro anunciado que su hijo había sido detenido en Panamá y extraditado a Nueva York bajo cargos de narcotráfico y delitos conexos. Vaya bienvenida que dio el anfitrión a sus colegas de la Unasur que pretende convertirse en un foro político confiable y de alternativa a la OEA entre otras cosas. Fue esta misma Unasur que suspendió a Paraguay por haber llevado un juicio político para destituir a un presidente de manera abrumadora por el voto del Congreso y que no siente ningún remordimiento que su presidencia

Verdaderos enemigos de la democracia

Como una reiteración permanente de buscar legitimar nuestros sistemas democráticos hemos vivido en América Latina buscando el chivo expiatorio que explique nuestra pobreza o marginación en razones externas. Que las hay, pero que por sí solas no explican el verdadero drama de nuestros pueblos. Algunos políticos han hecho de lo foráneo la justificación de los demonios internos con los que no se ha querido lidiar. Ellos son la inequidad, la pobreza, la injusticia, la miseria en muchos de los casos y la corrupción que ha hecho perder grandes oportunidades de desarrollo Esta contradicción de fuerzas impide observar con claridad el desafío de hacer de nuestros países espacios de desarrollo y de prosperidad. Cómo podríamos explicar a las generaciones por venir la abundancia que se dio en estos tiempos de gran demanda de materias primas y de mayor conciencia nacional que no pudimos despegar porque la retórica, la cháchara desacreditante y hostil se convirtieron en auténticos dogmas recitados p

Linchamiento mediático

La expresión incluida en el nuevo reglamento que rige la prensa en el Ecuador ha sido muy bien pensada. El personaje de apellido Lynch relacionado a la historia negra de los Estados Unidos esclavista, legó a la amplia y vasta literatura jurídica latinoamericana un concepto nuevo que por la vaguedad de su expresión solo garantiza una utilización tan injusta, como arbitraria había sido la conducta de Mr. Lynch. Es evidente que el mejor rigor jurídico tiene hoy un adversario que escondido en la emboscada que le brinda la expresión podrá desde ahí perpetrar sus más temibles ataques contra la libertad de expresión y de prensa. En el ánimo de buscar un enemigo político al que atacar la ley como garrote emerge temible ante la mirada impávida de una sociedad que más temprano que tarde abominará y condenará tal conducta.