Tema

bailoterapia

Rumiñahui se mueve con la bailoterapia

La salsa, el reguetón y el merengue son algunos de los ritmos que se disfrutaron hoy, sábado 16 de mayo de 2015, en la bailoterapia que se realiza en el paseo escénico Santa Clara, en el cantón Rumiñahui. Este punto fue habilitado hace aproximadamente cuatro meses y, en la actualidad, registra un promedio de 300 asistentes, al día.

El Distrito de Quito tiene 245 puntos de bailoterapia

El baile y los aeróbicos son actividades que tienen más seguidores, en las ocho administraciones zonales. A diario, miles de personas se ejercitan en parques y canchas. Bajo la guía de un instructor y acompañados de música; esta actividad se practica en 245 lugares.

La ciudad tiene 260 puntos para bailoterapia

Se puede decir que es el 'boom' de la bailoterapia. En un año, se abrieron 110 nuevos lugares donde se realiza esta actividad en el Distrito Metropolitano. A inicios del 2013, había 150 puntos, hoy 10 de enero, son 230.

Un año para consolidar el uso del espacio público

En el 2013 los quiteños ­estrenaron nuevos espacios públicos. Se inauguraron tres parques grandes: ­Bicentenario (predios del exaeropuerto), Equinoccial en Pomasqui, el de Guápulo en el mismo sector. Además se implementaron ciclovías compartidas en calles como la Ulloa, 5 de Junio, Venezuela e Isabel La Católica.

La bailoterapia gana adeptos en Santo Domingo de los Tsáchilas

La clase empezó a las 19:30. Con botella de agua y una toalla para el sudor las cerca de 400 personas que participaron en una rutina más de bailoterapia estaban listas. La cita fue, como cada martes y jueves, en el Parque Intergeneracional, ubicado en el sector de Los Rosales. Ahí, el instructor Patricio Constante y una ayudante dirigen la clase que dura una hora y media. La rutina incluye, a más de los pasos de baile, palabras de motivación que ayudaban a que los bailarines no perdieran la energía. Y nunca lo hicieron. Al comienzo todo fue emoción, adrenalina y ganas de bailar. Con el pasar de los minutos se sentía el cansancio y el sudor que brotaba por todo el cuerpo. Pero el cambio de ritmos impidió bajar la intensidad.