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Las consolas de videojuegos ayudan a tratar problemas motrices y neurológicos

Desde sus inicios, los videojuegos han sido duramente criticados. La mayoría de los detractores asegura que provocan sedentarismo, aislamiento y adicción. Con el tiempo, sin embargo, el escenario ha cambiado. Hoy, muchos videojuegos requieren de movimientos e interacción física concreta, usando accesorios, como en la PlayStation de Sony y la Wii de Nintendo, o sin que medie ningún control, como es el caso del sistema Kinect, de Microsoft. Por eso, los estudios e investigaciones científicas comenzaron a observar que estas nuevas herramientas tecnológicas pueden, también, estar al servicio de la salud. Una de las experiencias más interesantes en nuestro país es la que está realizando el Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco) con la Xbox Kinect para pacientes con problemas cognitivos, conductuales y motores. "Nosotros buscamos brindarle al paciente oportunidades para rehabilitar y entrenar sus funciones cognitivas, desarrollar su expresión emocional y su interacción social. La Xbox est

Los juegos Wii no hacen que los niños hagan más ejercicio

El boxeo, el tenis y el baile realizado mediante consolas de videojuego no ayudarían a los niños a satisfacer las necesidades diarias de ejercicio, según un estudio estadounidense. Investigadores de la Facultad de Medicina Baylor en Houston, Texas, hallaron que los niños que usaron los llamados videojuegos activos en la Nintendo Wii no registraron más actividad física moderada o vigorosa que quienes jugaron con videojuegos sentados en el sofá. Algunos investigadores de salud pública esperaban que los videojuegos activos pudieran ser una alternativa para los juegos y deportes al aire libre, al menos para suplir algo de la actividad que los niños necesitan, sobre todo aquellos que viven en barrios inseguros donde jugar en la calle no siempre es una opción. "Esperábamos que jugar a videojuegos indujera a un incremento sustancial en la actividad física de los niños", afirmó Tom Baranowski y sus colegas Baylor. "Francamente, nos quedamos asombrados por la total falta de diferencia", explicó