¡Yasunízate!

Dicen que el pez muere por su propia boca. El presidente Correa llamó vagos a todos los ecuatorianos y, al tiempo de cancelar su proyecto Yasuní-ITT y anunciar el inicio del Plan A, perdón el Plan B, nos desafió a recoger firmas para una consulta popular propuesta por iniciativa ciudadana. El Presidente, mal informado como es tan común, no reparó en que apenas son necesarias unas 583 000 firmas para que el CNE deba convocar a dicha consulta, previo dictamen de la Corte Constitucional. Dicen que el pez muere por su propia boca y que, además, cuando la borrachera de poder ciega a los gobernantes, resulta que estos solo oyen su propia voz y se solazan ante su propia verdad. Y es que la decisión presidencial de optar por el Plan A, perdón nuevamente, el Plan B, es expresión cruda del doble discurso y de la debilidad estructural del modelo político y económico de la Revolución Ciudadana, que tanto habla de buen vivir y de cambio de la matriz productiva, pero que en los hechos solo ha profun