Jorge Ribadeneira

Los ‘triunviros’

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Domingo 28 de agosto 2011
28 de August de 2011 00:02

Ya están en acción Paulo el Técnico, la doctora Tania y el gigante Yávar, conocidos también como “los triunviros” de la nueva Justicia ecuatoriana, dispuestos a trabajar (sin descanso) y a funcionar como los mandamás del proceso (cuando no hay quién meta la mano). Su tarea de hoy es mayúscula. Nada menos que producir una Corte Nacional de Justicia, con la perspectiva de que sea aceptable para el público –mejor si resulta buena-, que dure bastantes años y que pase a la historia con el título de “la triunvirosa” y no como “la correísta” o algo por el estilo.

Los triunviros están asumiendo una tarea importante y delicada. Este grupo humano que están fabricando se llamaba antes “Corte Suprema de Justicia”, es decir un nombre más apropiado y tradicional. Pero en la era del cambio hay que cambiar todo. Por eso el ex Congreso se llama Asamblea, el ex Tribunal Constitucional es Corte Constitucional, las ministras son saludadas como divas o diosas del Olimpo y el Presidente es el Súper Jefe. Los jueces van a ser 21. Antes eran 31 y en USA son nueve, de los cuales solo una fue nombrada por Obama, previo visto bueno del Senado.

Se llamen como se llamen y sean cuantos sean, los próximos tipazos de la Corte (Nacional o ex Suprema) van a durar nueve años y van a ganar USD 5 800. Históricamente han sido definidos como intocables e independientes, pero les amargaron las vidas cuando sudaron frente a los tanques de León o las travesuras del Pichi Castro. Los triunviros anuncian que el concurso va a ser todo un modelo, muy estricto, de sabor tecnológico y de color transparente. En Quito hay 15 000 abogados y la aspiración es que suban los mejores. El puntaje requerido para triunfar es 100. Las pruebas técnicas valen 30 puntos, las prácticas 30, los méritos 30 y la audiencia pública 10. Los sabihondos, que no faltan, dicen que estos 10 últimos puntos –más subjetivos- serán claves para decidir los triunfadores.

Los triunviros de Paulo tienen una misión importante. Interesa al país que las cosas se hagan en la mejor forma posible. Mucho depende del trío la duración de la futura Corte y el respeto que merezca por parte de la afición. La justicia ha sido muy maltratada. Los gobernantes de turno siempre han querido manejar esos hilos invisibles. La promesa actual es dar pasos adelante en lo técnico –con un presupuesto sin antecedente- y en la calidad e independencia de los jueces. El Jefe ha asumido la responsabilidad mayor, como autor de la idea y organizador de la consulta. Los tres vocales del Consejo de la Judicatura transitorio saben que están bajo la mirada atenta del público y que no han faltado los opositores a la intervención del Ejecutivo en los poderes del Estado. El panorama es interesante y –entre expectativas y dudas- el Ecuador está pendiente de la historia y la anécdota que escriba el triunvirato sobre el crítico tema de la justicia.