Patricio Larrea Cabrera

Transparencia en la extracción

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Jueves 12 de noviembre 2020

La lucha contra la corrupción va más allá de una simple batalla, es una verdadera guerra a la cual debemos enfrentar con todo lo que esté al alcance y mucho más. La adhesión del Ecuador a la EITI “Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas”, que se enmarca en el combate a la corrupción, es sin lugar a duda una buena noticia, por lo que hay que felicitar a todos quienes la impulsaron. El proceso para llegar a ser aceptados entre sus 55 países miembros, el pasado 15 de octubre 2020, se inició hace más de 8 años, cuando representantes de la sociedad civil consiguieron el compromiso de la empresa pública y la privada para conformar el grupo multipartícipe que presentó el pedido de ingreso.
Esta iniciativa fue concebida a fines de los noventas y nació en junio de 2003, tiene 11 objetivos específicos, clasificados en tres categorías: institucionales; operacionales y de desarrollo. Las dos primeras buscan consolidar el acceso a la información y la transparencia como norma global; el establecimiento del standard EITI; la publicación de informes anuales; la mejora de la participación pública en la gobernanza de los recursos extractivos no renovables y la garantía de participación de la sociedad civil en los grupos de multipartícipes nacionales.

Sus objetivos de desarrollo son a largo plazo y son los cambios concretos que se espera conseguir con la discusión directa de la gobernanza, entre la sociedad civil, el gobierno y las industrias extractivas: reducir la corrupción; aumentar los ingresos por recursos naturales; mejorar la gobernanza y promover el desarrollo social y económico. Otra de las aspiraciones es aquella que ser miembro de la EITI sea una señal de seguridad para atraer inversión.

Evaluaciones efectuadas sobre su gestión indican que se ha alcanzado un nivel de reconocimiento relativamente alto, que consolida la transparencia como una norma global, otras apuntan a la capacidad de muchos gobiernos para retrasar la implementación real de la EITI. El impacto positivo que esta organización ha tenido al aumentar los ingresos con la reducción de la corrupción parece depender directamente de la fortaleza de la sociedad civil en los paises en los cuales se consiguieron esos resultados.
Su correcta implementación nos obliga a un trabajo tesonero y sostenido, solo así se podrán establecer estándares: de auditoria; de presentación de informes; de evaluaciones. En base a requisitos sobre: el detalle de los datos y la oportunidad de su obtención; el seguimiento a los procesos que ocurren en la cadena de valor y a la gestión de los ingresos, entre otros.

Estamos al inicio del camino, será muy necesario conocer el avance y sus ejecutorias. Nuestro fortalecimiento dentro de la iniciativa deberá ir más allá del corto plazo y entenderse como una responsabilidad de todos los involucrados.