Simón Espinosa Cordero

Jamil Uno

Jamil Mahuad Witt, de ascendencia libanesa y alemana, nació en Loja el 29 de julio de 1949. Alcalde de Quito entre los 10 de agosto de 1992 y de 1998; elegido presidente de la República para el período 1998- 2002. Firmó el Tratado de Paz con el Perú el 26 de octubre de 1998 y adoptó como moneda nacional el dólar. Derrocado el 21 de enero de 2000.

Desde entonces, ha estado vinculado con la Universidad de Harvard donde enseña negociación, liderazgo y gobernabilidad. Es miembro académico de varios institutos y de los directorios de algunas organizaciones dedicadas a promover la paz y la democracia. Conferencista invitado por organismos públicos y privados como el Banco Mundial y la Organización de Jóvenes Presidentes. Coautor con Roger Fisher y Daniel Shapiro del libro “Las emociones de la negociación” (2005). En 2013, fue condenado “in absentia” a doce años de prisión por el delito de peculado y , apelada la sentencia en 2017, le bajaron a ocho.

Como alcalde, inauguró el Trolebús de Quito el 17 de agosto de 1995. Van ya veintiséis años de servicio eficiente al transporte de la ciudad, hoy necesitada de nuevas iniciativas. Batió el récord de haber podido cerrar en tan solo dos meses y dieciséis días la herida abierta hace 169 años en la Frontera Sur. Pese al costo económico y a la gran emigración que el pueblo del Ecuador debió pagar, sufrir y llorar, la institución del dólar ha sido útil y defendida por un elevado porcentaje de ecuatorianos.

También el sufrimiento del propio Mahuad ha sido intenso, grande y cruel; pero por fin se ha decidido a explicar pormenores y circunstancias de su gobierno en el libro “Así dolarizamos al Ecuador”/ “Memorias de un acierto histórico en América Latina”, Bogotá, Ariel, mayo 2021, 1062 páginas, y prologado por el economista argentino Domingo Cavallo, más testimonios de José Velasco Ortiz, Alfredo Arízaga, José Guzmán Ortega, Mario Prado Mora, Miguel Dávila Castillo, Juan Pablo Aguilar Andrade, José Gutiérrez Witt, Benjamín Ortiz- Brennan y Ricardo Hausmann.
0bra útil para la historia de la República, la ética y el arte de gobernar. Y condena implícita a la pasión política.

Recuerda una caricatura de Bonil en El Universo del 27de marzo de 1998: Febres Cordero y Nebot alzados los brazos y tomadas las manos, diciendo: ”Queremos un país gobernable… por eso le haremos ingobernable la vida al próximo presidente”.

Estas memorias constituyen un ejemplo de valor humano y de gran fortaleza frente a la adversidad. Con tristeza contemplamos cómo se ha ensalzado en el país a gente indeseable y cómo se ha denigrado a quienes le han servido con valor y visión de estadistas. ¡Cuánta razón tenía el gran Rubén Darío, padre del modernismo en la lengua española, al escribir! : “Cristo va por las calles flaco y enclenque, / Barrabás tiene esclavos y charreteras, / y en las tierras de Chibcha, Cuzco y Palenque/ han visto engalanadas a las panteras”.

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