Simón Espinosa Cordero

Sara Yépez Guillén

“Hesidovíctima de injusticia. Los jueces de mi caso se hicieron de la vista gorda. Me negaron dos acciones de protección por diferentes motivos”. Habla Sara Yépez Guillén, sancionada en un sumario administrativo como Sara López Guillén. La señora es doctora en Jurisprudencia, máster en Administración de Justicia y devota miembro de la Comunidad Judía de Quito por sus antepasados. “Estoy en estado de indefensión”.

Jueza quinta de Garantías Penales en Pichincha el año 2012. Le tocó juzgar el Caso ¨Gastromed”. Una señora X de 43 años se había sometido a cirugía para rebajar su obesidad. Murió mientras era intervenida el 21 de mayo de aquel año. Pese a que la fiscal se abstuvo de acusar a los médicos tratantes, la jueza Yépez Guillén dictó medidas cautelares. El caso pasó a otras instancias que aquí no interesan, sino en cuanto dieron pie a un segundo sumario administrativo contra Yépez, en 2013. Por estos antecedentes, el Consejo de la Judicatura la destituyó el 15 de abril de 2014.

Respecto del primer juicio administrativo, la exjueza presentó una acción de protección en que argumentaba que ella es Yépez Guillen y no López Guillén y que en el proceso no constaba la declaratoria previa jurisdiccional. En cuanto al segundo sumario administrativo presentó una nueva acción de protección porque dentro del proceso seguido no constaba la razón de notificación del informe motivado. Estas omisiones fueron confirmadas por la secretaria ad hoc de la Dirección Provincial del Consejo de la Judicatura de Pichincha en el Ámbito Disciplinario, el 19 de abril de 2021. Como no se le concedieron ni la primera ni la segunda acción de protección, presentó una tercera, y “dentro de ella”, una consulta de Norma, viable, puesto que las omisiones aludidas están ya confirmadas.

En todo este prolongado martirio de siete años, en que hubo otras violaciones de lo prescrito en las leyes respectivas, y que no cabe resumirlas aquí por falta de espacio, se vuelve necesario transcribir la queja de la doctora Sara Yépez Guillén: “Me dejaron en estado de indefensión, se han violado el debido proceso, las garantías judiciales, los derechos humanos. Muchos jueces han sido reintegrados luego de haber presentado varias acciones de protección y agotado las instancias previstas en el Tribunal Contencioso Administrativo y se les han restituido sus cargos. Sin embargo, hasta la presente fecha, los jueces hacen caso omiso, vulneran mis derechos, Tengo un cónyuge con enfermedad catastrófica, mis hijos no pueden estudiar. Por mi ilegal destitución se me ha marginado en mi profesión y no puedo trabajar en la Administración Pública. Mi caso se encuentra en la Corte Provincial, juicio número 17233-2020-02614”.

El señor presidente Lasso va señalando sus metas de remedio a los males capitales. Uno de ellos, la Administración de la Justicia. Difícil, casi imposible tarea; pero la esperanza es inmortal.