Miguel Rivadeneira

Salud: desgaste innecesario

valore
Descrición
Indignado 3
Triste 1
Indiferente 1
Sorprendido 0
Contento 16
Lunes 20 de mayo 2019

Es loable que el gobierno tenga prioridades en lo social a la educación y la salud, entre otros sectores fundamentales. Es plausible el impulso de estas políticas y la decisión de trabajar para que no se vean afectadas en medio de la aguda crisis económica. Sin embargo, no estuvo bien que se afecte a un sector que sirve en salud, los internos rotativos, con el argumento de que no hay plata.

Los ministerios de Trabajo y de Salud, mediante acuerdo interministerial 0345-2019, introdujeron reformas a la Norma Técnica para la implementación del internado rotativo en los establecimientos de salud de la red pública integral y red privada complementaria, que redujo de 590 a 394 USD el estipendio mensual para los internistas. De allí tenían que hacerles los descuentos de ley y ellos, pagarse su subsistencia y en muchos casos arriendo de vivienda.

Cierto que la crisis ha obligado a recortes presupuestarios, pero cuando le redujeron 145 millones USD a las universidades, los rectores saltaron y el Ministerio de Finanzas introdujo una reforma en la Pro forma del Presupuesto 2019, acogida por la Asamblea, y así fueron restituidos esos recursos, pero se han resistido por 11 millones USD para atender a los internos. Se quiso afectar a un sector que sirve en salud y hubo indiferencia y desidia para procesar esta demanda.

Se resolvió contra los estudiantes que entran en la fase del internado rotativo y lo más fácil era recortar el pago de su mensualidad, a pesar de que su tarea es el doble de lo que hace un trabajador normal. Laboran 80 horas semanales, guardias nocturnas y en feriados, con extensos turnos en los que ayudan en la atención de salud en la que puede estar en riesgo la vida de seres humanos y por tanto mayor responsabilidad.

Hubo una reunión en la Comisión Legislativa de Educación, según testimonios de catedráticos y el decano de Medicina de la Universidad Católica que habían asistido, a donde no concurrieron las máximas autoridades de los dos ministerios. Enviaron delegados y al director financiero para que expliquen las cifras. Uno de los temas resaltados, según el testimonio de esa reunión, es que por un lado se redujo el estipendio y por otro se argumentaba ineficiencia en la gestión administrativa, debido a que en la Cartera de Salud el 2018 no se había gastado el ciento por ciento de lo presupuestado. Luego de varias semanas de forcejeos, desgaste innecesario y falta de respuestas, se ha llegado a un acuerdo inicial que debe ser procesado, financiado y resuelto con la búsqueda de la sostenibilidad económica del internado a futuro, lo cual no significa que no siga la política de austeridad y de ajuste en el sector público, que es imprescindible, pero los servicios de salud requieren recursos apropiados a fin de superar la incertidumbre del sistema.