Walter Spurrier

Retorna Guerra Fría

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Martes 31 de diciembre 2019

El Secretario de Estado Pompeo da un categórico espaldarazo al plan económico del Presidente Moreno, y al acuerdo con el FMI. Es obvio que los EE.UU. presionaron al Fondo para que no sea demasiado estricto con Moreno. El Fondo aceptó que lo que se prometió para 2019 y no se cumplió pase a 2020, y lo de 2020 a 2021. En ocasiones anteriores, el Fondo velaba por un estricto cumplimiento del Plan. Ahora, el Gobierno recibe los USD 500 millones del Fondo que permite el pago de sueldos a la burocracia, y reducir el monto del atrasos.

Ha cambiado el entorno internacional. El retorno a un sistema bipolar. Una versión “light” de la guerra fría, competencia de ideologías de los primeros 35 años de postguerra.

En esos tiempos, los EE.UU. y la URSS jugaban un ajedrez sobre el globo terráqueo. Latinoamérica estaba en el campo estadounidense. Moscú tenía un peón adelantado en Cuba, desde el que apoyaba las insurgencias el Latinoamérica. Washington apoyó el derrocamiento de Allende, a los contras en Nicaragua, la muerte del Che en Bolivia. Extendía importante asistencia para el desarrollo destacándose el Punto Cuarto bajo Truman y con Kennedy la Alianza Para el Progreso.

La pésima organización económica del marxismo-leninismo trajo su colapso hace treinta años, la disolución de la URSS y su reemplazo por Rusia, cuya economía se contrajo al tamaño de la de Italia y adoptó el capitalismo. EE.UU. se convirtió en hegemónico, quien imponía las reglas al mundo. Quedaban puntos críticos, como el terrorismo islámico. Pero Latinoamérica dejó de tener importancia. Sin el subsidio soviético, Cuba pasó a vivir miseria.

Una hegemonía tal nunca dura. EE.UU. y China alcanzaron un acuerdo y ambos se beneficiaron. China creció aceleradamente, absorbió tecnología y ahora compite con EE.UU. En la última década, bajo Xi, China busca ser reconocida como igual de EE.UU.

China ingresó en América Latina ofreciendo obras 100% financiadas, invirtiendo en petróleo y minas, cosas que Washington dejó de hacer. Es una competencia ideológica: China tiene gobierno de partido único, prefiere trabajar con gobiernos autoritarios. No valoriza los derechos humanos. Ciertos gobernantes, como en su momento Rafael Correa, expresan su admiración.

Rusia pugna por recuperar protagonismo, y recurre a su punto fuerte, la desinformación por internet, y busca reemplazar a las firmas occidentales en el petróleo venezolano.

Para Ecuador este retorno de la guerra fría es positivo: el apoyo a Moreno contrasta con el quemeimportismo de Washington con la crisis que hundió a Mahuad, a pesar de haber concedido acceso a la base de Manta y aceptado la delimitación con Perú en los términos de Torre Tagle, como presionaba el Gobierno estadounidense. Soplan otros vientos.

wspurrier@elcomercio.org