De regreso al mercado

Ecuador registró la cifra más baja de riesgo país en septiembre del 2014. A inicios de ese mes, este indicador se ubicó en 289 puntos, aunque en diciembre del mismo año trepó a 1 100, debido a la caída de los precios internacionales del petróleo, que puso fin al ‘boom’ petrolero y al modelo basado en el gasto público.

En el interín, en junio del 2014, cuando el riesgo país estaba en 350 puntos, Ecuador regresó a los mercados internacionales en busca de financiamiento tras un largo período de ausencia debido al ‘default’ de la deuda del 2008, que disparó el riesgo país sobre 5 000 puntos. En el 2014, Ecuador colocó bonos por USD 2 000 millones a 10 años plazo y un cupón de 7,95%, considerado alto porque las tasas de interés en el mundo eran casi nulas, como ocurre en la actualidad.

Lo sucedido en el 2014 evidencia que en menos de un año el riesgo país puede tener grandes fluctuaciones y, dependiendo de la cifra que se registre, Ecuador puede estar dentro o fuera del mercado internacional.

Lo anterior es relevante porque a raíz de las elecciones del 11 de abril pasado, el riesgo país ha venido bajando y Ecuador dejó de pertenecer al grupo de países con alto riesgo. En la actualidad se ubica en otro grupo de economías con riesgo moderado como Angola o Ghana, pero con posibilidades de estar al nivel de Costa Rica o Turquía, cuyo riesgo país está por debajo de 500 puntos.

¿Cuánto falta para salir al mercado? Unos 300 puntos más, algo que se puede alcanzar en el corto plazo si el nuevo Gobierno logra dar nuevas señales al mercado a través de un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la aprobación de varias reformas en la Asamblea.

El viernes pasado, el riesgo país de Ecuador bajó 25 puntos más y cerró en 760 puntos luego de que la Asamblea aprobara la Ley de Defensa de la Dolarización, que promueve la independencia del Banco Central y le prohíbe a esta entidad financiar al Fisco.

Ese día, los precios de los bonos ecuatorianos subieron en el mercado internacional y eso se tradujo en una caída de su rendimiento, es decir, los inversionistas están dispuestos a recibir un menor rendimiento por comprar bonos de deuda ecuatorianos.

Y aún hay espacio para que los precios aumenten, debido a que el servicio de la deuda ecuatoriana ha bajado, producto de la renegociación realizada el año pasado; el peso de la deuda en relación al PIB se encuentra en un nivel moderado; hay perspectivas positivas de que el nuevo Gobierno tenga apoyo del FMI, y el mercado está contento con lo que pueda hacer el próximo Presidente, que tiene una orientación pro mercado.

Además, el precio del petróleo WTI ha venido aumentando y está sobre USD 60 por barril, lo que deja al crudo ecuatoriano en alrededor de USD 55, mucho mejor que el promedio del año pasado, de USD 35,6.

La caída del riesgo país es favorable para obtener financiamiento fiscal, pero lo importante será mantenerlo en niveles bajos por períodos largos, pues eso evidenciará estabilidad, que es la clave para que llegue la inversión extranjera y genere empleo.