Paulina Larreátegui

215 razones para compensar en Canadá

El 27 de mayo de 2021, una noticia desgarradora ocupó las primeras planas canadienses. Investigadores que utilizaban equipos de alta tecnología, hallaron los restos de 215 niños cerca de Kamloops, un ex internado – o escuela residencial- para indígenas. Este centro funcionó desde 1890 hasta 1969 en el territorio de los indígenas Tk’emlups te Secwépemc (TtsE), en la Columbia Británica. La jefa del Consejo Indígena de TtsE, Rosanne Casimir, conmovida, dio a conocer el hecho. Mencionó que eran hallazgos preliminares, y que los restos correspondían a niños desaparecidos, algunos de tan solo tres años, cuyas muertes quedaron indocumentadas.

Sale a la superficie un episodio obscuro, reciente y poco conocido de la historia de Canadá. Los internados indígenas existieron en todo el país hasta 1996, cuando se cerró el último en la provincia de Saskatchewan. Eran administrados por Iglesias cristianas y católicas, para “evangelizar y occidentalizar a los niños indígenas”. Realmente, fueron parte de una política colonizadora que intentó erradicar la cultura, la lengua y las costumbres de los pueblos originarios.

En el 2008 Canadá creó la Comisión de la Verdad y Reconciliación. Según sus reportes, más de cuatro mil niños indígenas fallecieron en estos internados. Pero se cree que la cifra es más alta, y Kamloops así lo demuestra.

Según la Comisión, en esa escuela fallecieron 50 niños. La semana pasada se encontraron 215 restos humanos y puede haber más.

Según Mary Ellen Turpel-Lafond, de la Universidad de British Columbia, existen serios problemas con los récords históricos de estas escuelas, especialmente porque algunas entidades católicas que estaban a cargo no entregan información.

El ministro de Servicios Indígenas ha exhortado al papa Francisco a disculparse a nombre de la Iglesia por el papel desempeñado en el sistema de internados indígenas. Es la única Iglesia que aún no lo ha hecho, a pesar que administraba la mayoría de escuelas.

Pero no es la única que tiene temas pendientes. La Oficina de Derechos Humanos de la ONU pidió al gobierno canadiense investigar las muertes de niños indígenas e intensificar la búsqueda de los desaparecidos. La sociedad canadiense está pendiente de las futuras acciones de la Comisión de la Verdad.

Han sido días muy tristes y duros en Canadá. En varias ciudades se hicieron instalaciones temporales al pie de edificios legislativos e iglesias, con cientos de pares zapatos, peluches y mensajes de apoyo. También se hicieron ceremonias y vigilias. Se abrió una línea 24/7 de ayuda psicológica para sobrevivientes y afectados. El siguiente paso es la reparación integral y la reivindicación. Según Alex Neve, exsecretario general de Amnistía Internacional Canadá, el Estado canadiense tiene 215 razones para compensar décadas de fracasorespecto de los pueblos indígenas.