César Augusto Sosa

La provincia minera

La minería está por convertirse en el tercer rubro de exportación no petrolera del país, luego del banano y el camarón. El Gobierno espera cerrar el presente año con USD 1 600 millones en envíos mineros; hasta mayo pasado -última cifra disponible en el Banco Central- se registraron USD 527 millones, básicamente de oro y cobre.

Los proyectos mineros están distribuidos en siete provincias. Si bien Morona Santiago concentra el 37% de las 104 909 hectáreas concesionadas, la provincia minera en la actualidad es Zamora Chinchipe, donde se encuentran en producción los dos únicos proyectos mineros a gran escala: Fruta del Norte (Oro) y Mirador (cobre).

El primero está en el cantón Yantzaza, a cargo de la empresa Aurelian Ecuador S.A., subsidiaria de Lundin Gold Inc. El segundo está en la parroquia Tundayme y fue concesionado a EcuaCorriente S.A. (ECSA), subsidiaria de CRCC-Tonguan Investment.

Pese a la oposición a la actividad minera en varias zonas del país, la minería a gran escala se ha consolidado en Zamora Chinchipe, donde se concentra la mayor parte de las inversiones mineras.

Durante el primer trimestre del presente año, la inversión en el sector minero sumó USD 70 millones y un 70% de esos recursos se inyectó en esa provincia. El resto se repartió entre Imbabura, Azuay, Cotopaxi, Bolívar, El Oro y Morona Santiago.

La explotación minera, además de atraer divisas por inversión extranjera y exportaciones, es una fuente de ingresos fiscales a través del cobro de impuestos y generadora de empleos en las zonas donde se desarrollan los proyectos mineros.

El Banco Central publicó la semana pasada un informe sobre los resultados de las dos minas a gran escala, así como de los tres proyectos mineros estratégicos y de los seis denominados de segunda generación.

En materia laboral, por ejemplo, de enero a marzo de 2021, las minas en producción, los proyectos estratégicos y de segunda generación crearon 27 876 empleos. No sorprende que la gran mayoría haya ocurrido en Zamora Chinchipe, lo cual es positivo en medio de la actual crisis por la pandemia.

Los hoteles en esta provincia, por ejemplo, se han beneficiado indirectamente de la actividad minera, hospedando a técnicos y colaboradores que no son de la provincia y que trabajan en las mineras. Además, los empleados nacionales y extranjeros, antes de ingresar a los campamentos, deben pasar el aislamiento obligatorio en los hoteles.

Las proyecciones de la explotación de Fruta del Norte y Mirador se han revisado al alza, lo cual se reflejará en mayores exportaciones, inversiones y pago de impuestos.

Pese a esos beneficios, Zamora Chinchipe también es una de las provincias donde florece la minería informal, que es una fuente para el lavado de activos y generadora de grandes impactos ambientales.

Estos perjuicios amplifican los efectos negativos de la minería y pueden reducirse formalizando el sector, una tarea para el recién nombrado Viceministro de Minas.

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