Walter Spurrier

Previsiones especulativas

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Martes 06 de abril 2021

La economía cayó -7,8% en 2020, informa el Ministro de Economía, a base a datos provisionales. Es algo menor a la previsión anterior de -8,9%, pero supera con creces la de la crisis de 1999 (-4,7%).

Para este año, Pozo mantiene la previsión de un rebote de 3,1% a 3,5%. El Ministro reconoce que se trata de un cálculo muy aproximativo. Lo que pasará este año está aún en el aire.

Esa incertidumbre se refleja en los estimados del BID, revelados en su reunión anual virtual que tuvo lugar en marzo 17-21.

El BID estima que Latinoamérica y el Caribe sufrieron una contracción de -7,4% en 2020: la caída de Ecuador fue algo mayor al promedio.

Para 2021 todo lo que puede hacer el BID es ofrecer dos escenarios totalmente distintos, uno positivo, con una recuperación de 4,1% y uno negativo de sólo 0,8%. La meta oficial del Ecuador se encuadra dentro de los supuestos positivos del BID.

Este escenario positivo parte por que se cumplan los planes de vacunación de los países. Lo cual se perfila cuesta arriba. Hay insuficiente avance, entre otras en las cuatro economías más grandes: Brasil, México, Argentina y Colombia. Venezuela está aún en fase de negar el problema, dando cifras bajísimas de contagio, como si los venezolanos fueran de otra especie inmune al virus.

El problema viene dado por el acaparamiento de vacunas en los países en que están ubicados los laboratorios que las producen. EE.UU. y la Unión Europea, en particular, han limitado las exportaciones. Las Pfizer que nos llegan son surcoreanas. A esto se suma la falta de decisión oportuna de algunos gobiernos y agilidad de las administraciones públicas. Este es el caso de Ecuador, que está a la zaga regional de la vacunación.

Una segunda condición para que se cumpla la previsión positiva es que se recupere vigorosamente la economía mundial. Parecería que esto se va a cumplir. China ya está creciendo a todo vapor y Biden está estimulando poderosamente a la economía de EE.UU., que tendrá un fuerte crecimiento este año. Lo que ya ocasiona el alza del precio del petróleo, que favorece a la recuperación ecuatoriana.

Otro elemento es que la economía se mantenga abierta. Mucho depende de las negociaciones entre Washington y Pekín. En cuanto a la economía ecuatoriana, dependerá de quien sea electo presidente.

El BID remarca la pronunciada caída del empleo, y observa que la salida de la crisis pasa por fortalecer las finanzas públicas y por “un incremento de la productividad con la innovación y la relocalización, junto con una inversión eficiente en infraestructura de calidad”.

Urgente, entonces, vacunar lo más rápidamente posible, poner las finanzas públicas en orden, eliminar todas las trabas para que las empresas aumenten la competitividad, y estimular la inversión. Sin ello, no recuperaremos el empleo perdido.