César Augusto Sosa

El país ya tocó fondo

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Lunes 07 de septiembre 2020

El segundo trimestre del 2020 quedará marcado como el peor período de la historia económica del Ecuador, debido al cierre obligatorio de los negocios y al aislamiento de los ciudadanos en sus hogares, producto de la pandemia del covid-19.

La caída de la producción y del comercio, registrada entre abril y junio, afectará el desempeño de todo el 2020, considerado desde ya como el año de mayor caída del producto interno bruto (PIB). En la reciente declaración del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre el acuerdo con Ecuador, esta entidad proyectó que el PIB caerá 11% este año, la peor cifra desde que el Banco Central calcula este indicador.

El Central aún no publica los datos del PIB del segundo trimestre del 2020, pero el viernes pasado dio un adelanto a través del Índice de la Actividad Económica Coyuntural (Ideac). Este indicador muestra la tendencia que seguirá la actividad económica del país y se basa en la evolución de ciertos indicadores que reflejan la producción de industrias relevantes en el cálculo del PIB, entre ellas, petróleo, manufactura, comercio, construcción, transporte, servicios financieros, administración pública, pesca, acuacultura, cultivos agrícolas, etc.

Durante el primer trimestre del 2020, el Ideac ya había caído 5,7% respecto al trimestre previo, mientras que el PIB se contrajo 2,1% en el mismo período.

Para el segundo trimestre del 2020, el Ideac se hundió en 23,7% respecto al primer trimestre y 25,7% si se compara con igual período del año pasado. En ambos casos, la explicación fue la menor producción de bienes y servicios en casi todas las industrias, las cuales tuvieron que paralizar sus actividades, sobre todo en los meses de abril y mayo, como consecuencia de las restricciones de movilidad para mitigar la propagación del covid-19.

El sector más afectado fue el comercio, que descendió 42,2%; le siguió el servicio de transporte con el 40,5% y la producción de petróleo con el 34,3%, debido a la caída de la producción de crudo como consecuencia de la rotura de los oleoductos.

¿Qué se espera para los próximos meses? El Banco Central también cuenta con el Índice de Actividad Económica corregido, que elimina los cambios coyunturales e indica la dirección (creciente o decreciente) que seguirá la actividad económica en el mediano y largo plazo. Es una especie de pronóstico del ciclo económico.

Este indicador registró una tasa del -12,1% en el segundo trimestre respecto del primer trimestre, lo que significa que en el mediano plazo se experimentaría decrecimiento en la economía. Si bien se espera que el ritmo de crecimiento de la economía sea negativo, hay actividades que están registrando una leve mejoría. Eso no significa que hayan pasado a tener números positivos sino que están perdiendo menos.

Bajo este escenario de recesión, es urgente no solo acelerar la apertura de la economía sino destinar recursos para que la reactivación sea sostenida.