Walter Spurrier

El Estado en mutación

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Martes 30 de abril 2019

El Estado está sometido a un inusitado cúmulo de presiones, halado o empujado desde todos los ángulos. El Estado cambia, en algunos casos para mejor y en otros para peor, sin que los ciudadanos tengamos plena conciencia de lo que sucede. Pasemos revista a unos cuantos de esos cambios, comenzando con los positivos:

-Marcha atrás al Estado represor. El presidente Moreno se propone desmantelar la red de espionaje que montó el gobierno anterior, que según la prensa internacional sólo existe en Ecuador y China. Una cosa es el “ojo de águila” para combatir la delincuencia, otra la Supercom, el Gran Hermano para vigilar y castigar (con permiso de Foucault) a todos los potenciales contestatarios del régimen.

Hay dos que son centrales al Plan de Prosperidad que acompaña a la carta de intención con el FMI:
-Que el Estado emplee para dar servicios y no para premiar a seguidores políticos. El Estado desde el advenimiento del petróleo ha tendido a la obesidad, pero en la década anterior triplicó su rol de pagos sin que ello haya redundado en mejora de los servicios. Hoy se abren las clases en el régimen Costa y gran cantidad de niños se quedan sin matrícula, mientras que hay decenas de miles de pipones con contratos de inspector de atmósfera.

-Ser más eficiente regulador. Hoy hay regulación que obstaculiza la inversión y que aumenta los papeleos de la ciudadanía: el Estado kafkiano en todo su esplendor. En una reunión de portuarios, escuché que se negaba que la mercadería que llegará al puerto de Posorja pueda transportarse a Guayaquil en barcazas, “porque no hay una ley que lo permite”. Mientras tanto, la mitad de la economía es informal, fuera del radar del SRI, autoridades de salud, ambientales y otras.
Hay dos cambios que en mi criterio son particularmente perniciosos:

-El Consejo de Participación como órgano incompatible con la democracia representativa. Independientemente de los méritos que adornen a sus integrantes, es una traba al funcionamiento de un sistema basado en Ejecutivo, Legislativo y Judicial independientes;

-Abdicación del Estado al control de sus recursos naturales. Esta innovación la impulsan las cortes y otros organismos del Estado, supuestamente amparados en la Constitución de Montecristi, aunque Correa fue firme defensor de los derechos del Estado sobre los recursos naturales. Hoy, la Contraloría trata de echar abajo una colaboración entre los entes mineros estatales de Ecuador y Chile para desarrollar una mina de cobre. Las cortes del Azuay buscan cerrar las minas concedidas por el Estado en dicha provincia, el Poder Judicial de Pastaza se arroga la atribución de quitarle al gGobierno central la potestad de buscar hidrocarburos en el Suroriente.

Las tres primeras tendencias dan aliento, las dos restantes, desazón.